No es moda, pero es más saludable para los hombres orinar sentados
El hábito entre los hombres de orinar sentados en lugar de hacerlo de pie no es simple moda, diversos estudios indican que mear con las posaderas puestas sobre el inodoro –al menos mientras se encuentra en casa– es una buena costumbre para nuestro tracto urinario y salud de la próstata, debido a que aumenta el flujo urinario y reduce el tiempo requerido para completar la operación y minimizar el volumen de residuo en la vejiga.
Incluso, se dice, en personas sanas la diferencia en los parámetros no resulta significativa, de acuerdo con estudios recientes la «urodinámica» es mejor para quienes padecen problemas del tracto urinario como la hiperplasia prostática benigna, pero no encontraron diferencias significativas en el grupo «sano».
Mejora la vida sexual
Para el doctor Francisco Javier Usubillaga, orinar sentado nació como un mito y tiene mucho de realidad para la salud del hombre, incluso sexual y de su próstata.
«Varios estudios demuestran que hacer pis sentado no sólo es beneficioso para la salud masculina, sino que además mejora su vida sexual al tener la próstata más relajada».
«La posición del cuerpo puede influir en el volumen de flujo de orina. La capacidad fisiológica de la vejiga urinaria o hasta que aparece el deseo de orinar, oscila entre los 250 y los 300 centímetros cúbicos, y para vaciar completamente la vejiga, se necesita tener intacto el sistema de control nervioso, que alerta cuándo hay que orinar y que retiene la orina hasta que la persona se encuentra en un lugar para evacuar».
Posición del cuerpo influye en el flujo de orina
Sitios especializados sugieren que la posición del cuerpo puede influir en el volumen de flujo de orina, llamados parámetros urodinámicos.
Normalmente la vejiga almacena suficiente orina para permitirnos llevar a cabo actividades diarias y dormir de corrido durante la noche.
La capacidad máxima de la vejiga es usualmente entre 300 ml y 600 ml. Generalmente evacuamos cuando la vejiga está dos tercios llena.
Para vaciar completamente la vejiga se necesita tener intacto el sistema de control nervioso que alerta cuándo hay que orinar y que retiene la orina hasta que se pueda llegar a un lugar para evacuar.
Una vez se está en una posición cómoda, se relajan el esfínter de la vejiga y los músculos del suelo pélvico. Simultáneamente, la vejiga se contrae y se vacía.
No es normal tener que forzar la salida de orín.
Sin embargo, los hombres pueden sufrir condiciones que pueden causar dificultades temporales o permanentes al orinar.
El semanario científico Plos One publicó un estudio que sugiere que los hombres con próstatas inflamadas, que obstruyen el paso de la orina, se podría beneficiar de ir al baño sentados.
El estudio comparó los parámetros urodinámicos de hombres saludables y hombres con síntomas de tracto urinario inferior (STUI), conocido también como síndrome prostático.
Encontraron que en los hombres con STUI la posición sentada se registraba un perfil urodimámico más favorable y que el tiempo que duraban orinando era más corto.
Pero en los hombres saludables, los resultados no arrojaron diferencias entre las posiciones parada y sentada, así que el debate no podía concluirse solamente basándose en los argumentos urodinámicos.
No obstante, varias instituciones como el Servicio Nacional de Salud de Reino Unido recomiendan a los hombres que presenten problemas al orinar buscar un sitio relajado y callado donde puedan sentarse.
También hay teorías que el sentarse para orinar puede prevenir complicaciones como el cáncer de la próstata al tiempo que dota a los hombres de una vida sexual más robusta, aunque nada de eso está comprobado. ♦
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