Tras robo de arte sacro en Ayotzingo el regreso de los santos a Santa Catarina
Por Sergio Rojas | Revista Nosotros, Núm. 56 | Enero de 2003

«Hoy es un día muy especial para el Patronato Pro Restauración y Conservación de nuestra iglesia y para toda la población», se escuchó decir desde muy temprano por el altoparlante de Santa Catarina Ayotzingo aquel domingo ocho de diciembre de 2002. Los habitantes de la apacible población del estado de México se despertaron con la noticia de que dos estatuillas de incalculable valor artístico, histórico y religioso –una de San Nicolás Tolentino y la otra de San Juan Pablo de la Cruz, de 1.22 metros de altura con pedestal y 1.23 con pedestal, respectivamente–, robadas del templo hacía 12 años por el clérigo del lugar, Carlos Hernández Mendoza, habían sido finalmente devueltas al Patronato.
Las imágenes habían sido rescatadas por agentes de la Procuraduría General de la República en un bazar de la Ciudad de México un año después de que fueron sustraídas del templo y resguardadas por nueve años, lo que significa que solamente estuvieron «desaparecidas» un año y «extraviadas» once.
Una nota de El Universal del día 21 de diciembre de 1991 informó de la recuperación por parte de la PGR de dos estatuillas religiosas, robadas de la parroquia de Ayotzingo. Las piezas fueron presentadas a los medios de comunicación. Habían sido recuperadas en un operativo encabezado por el comandante Alejandro Salas Trejo en el Bazar Nueva España de la Ciudad de México y trasladadas al edificio de López 13 del Centro Histórico para su custodia.
Sin embargo, cuando los pobladores de Ayotzingo acudieron á la PGR para cerciorarse de que se trataba de las dos piezas robadas, no les permitieron verlas. Su sorpresa fue mayúscula cuando en una segunda visita al edificio de López se encontraron con que el inmueble ya había sido desocupado por fallas en su estructura.
Fue entonces cuando los pobladores se presentaron en las oficinas de la PGR de Calle Violeta, donde se les informó que el comandante Salas Trejo había sido trasladado al estado de Tlaxcala, por lo que hasta allá fueron a buscarlo. Tras encontrarlo, le dijeron que querían recuperar las piezas religiosas, por lo que ya era tiempo que regresara lo que no era suyo.
El comandante comentó que aunque el edificio de Calle López se encontraba desocupado, las imágenes estaban a buen resguardo. «Vengan el próximo lunes para que comencemos con los trámites correspondientes de la devolución de las imágenes», les dijo y los pobladores de Ayotzingo regresaron esperanzados a sus hogares.
Una semana después acudieron a la cita en la ciudad de Tlaxcala; sin embargo, al llegar a las oficinas de la PGR les informaron que el comandante Salas Trejo había sido transferido al estado de Hidalgo. Los pobladores fueron a Pachuca, pero al llegar a las instalaciones de la dependencia les dijeron que ahí no trabajaba ningún comandante Salas Trejo.
Posteriormente, en septiembre de 2002 en las oficinas de la Policía Federal en Calle Poniente 44, número 2872 de la Colonia San Salvador Xochimanca, les informaron que los comandantes Salas Trejo, Mendoza Tenorio y García Fraire solamente llegaban al lugar muy «de vez en cuando».
En 10 años de persistir en su empeño de recuperar lo que les pertenecía como depositarios de un patrimonio de la nación, de visitas a funcionarios y tocar puertas para pedir apoyos a su causa y mantener viva la esperanza, las piezas finalmente fueron devueltas a la parroquia a principios de diciembre de 2002.
La historia
El 10 de julio de 2002 el director general de Asociaciones Religiosas de la Secretaría de Gobernación, Guillermo Fuentes Maldonado, envió un oficio a Sebastián Silva Guzmán, vicepresidente del Patronato, en el que le informaba que el director de Transporte y Armamento de la PGR, Federico Calvo Galindo, informaba que tras «minuciosa búsqueda en los controles y archivos que obran en el Departamento de Objetos de Delito (…) no se encontró antecedente alguno de haberse recibido las imágenes citadas», por lo que pedía a los integrantes del Patronato le proporcionaran mayores datos para la localización de las imágenes.
El 13 de agosto el subsecretario de Seguridad Pública, Juan Ramos López, en oficio enviado al subprocurador de Procedimientos Penales «A» de la PGR, Gilberto Higuera Bernal, se le indicó que por instrucciones del secretario Alejandro Gertz Manero le remitía la petición por escrito del arquitecto Ernesto Carranco Muñoz, presidente de la Sociedad Defensora del Tesoro Artístico de México, AC, para que fueras devueltas a su lugar de origen las dos obras de arte que habían sido robadas en 1990.
«Lo anterior –decía el oficio–, por tratarse de un asunto del ámbito de su competencia, como se desprende de las actuaciones practicadas por el licenciado Rolando del Pino Ramírez, agente del Ministerio Público de la federación, titular de la Mesa Única en Chalco, estado de México, en la integración de la averiguación previa número 165/91».
El 29 de agosto los integrantes del Patronato le enviaron otro oficio a Vicente Anaya Cadena, director general del Patrimonio Inmobiliario federal d ela Comisión de Avalúos de Bienes Nacionales (Cabin) de la Secretaría de Contraloría y Desarrollo Administrativo (Secodam), en el cual le solicitaban apoyo en las investigaciones que quedaron pendientes en 1991 para la recuperación de las dos imágenes robadas en el templo, y le anexaban todos los antecedentes de la investigación y las gestiones realizadas hasta ese momento con norma Rojas Delgadillo, responsable del Jurídico del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes; Xavier Cortés Rocha, titular de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural; Miguel Huerta Malagón, subdirector Jurídico de lo Contencioso; Antinea Blanco Zenochio, subdirectora de Catalogación; María Nieves Dosal, coordinadora de lo Artístico y Arquitectónico; Maribel Miro Flaquer, directora del Centro INAH en Toluca; Javier Moctezuma Barragán, subsecretario de Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación; Alejandro Gertz Manero, secretario de Seguridad Pública; Rafael Macedo de la Concha, procurador General de la República; Guillermo Fuentes Maldonado, director de Registro y Certificaciones de la Dirección General de Asociaciones Religiosas; Gilberto Higuera Bernal, subprocurador «A» de la PGR; Álvaro Castro Estrada, director general de Asociaciones Religiosas, y Sergio Raúl Arroyo García, director general del INAH. Incluso le proporcionaron las investigaciones realizadas por agentes de la PGR, Alejandro Salas Trejo, Clementina Mendoza Tenorio y Romualdo García Fraire.
Oficio de Guillermo Fuentes Maldonado
Ese mismo 29 de agosto, Guillermo Fuentes Maldonado, director general de Asociaciones Religiosas de la Secretaría de Gobernación, envió un oficio a Ilario Mejía García, director general de Control y Registro de Aseguramientos Ministeriales de la PGR, en el cual y tras de especificar que los representantes del Patronato Pro Restauración y Conservación de la Parroquia de Santa Catarina Mártir habían tenido contacto con el comandante de la Policía Judicial Alejandro Salas Trejo, así como con Clementina Mendoza Tenorio y Romualdo García Fraire, quienes incluso les habían confirmado que las estatuillas continuaban en posesión de la PGR y que serían devueltas por el propio Salas Trejo.
En su oficio, Fuentes Maldonado recordó también a Mejía García la importancia de desenvolverse como servidores públicos de la administración federal.
«Las personas interesadas en recuperar las mencionadas estatuillas, durante varios años han venido realizando todo tipo de gestiones ante diversas dependencias federales, sin que a la fecha se tenga respuesta alguna sobre la ubicación de las mismas; además, debemos considerar que hace tiempo les fue saqueada su parroquia, muy justo es que ahora se les restituya en su derecho y más aún, si las propias autoridades federales somos quienes tenemos el deber de hacerlo y mantenernos bajo nuestra custodia los bienes que ahora reclaman su devolución. Por lo tanto, es muy importante tomar en cuenta lo anterior, a fin de avocarnos conjuntamente a la labor de ubicación y devolución de las estatuillas a la parroquia y feligresía que legítimamente corresponde el derecho de uso y goce, ya que ello representa el beneficio y respeto a las costumbres y creencias de Ayotzingo por formar parte del patrimonio cultural e histórico de la nación».
«Que los atiendan»
Un día después, el 30 de agosto, Claudio Jesús Meza León, secretario particular del subprocurador de Procedimientos Penales «A» le indicó a Juan Aguilar García, delegado de la PGR en el estado de México, que por instrucciones de su jefe, Gilberto Higuera Bernal, debía atender a los integrantes del Patronato Pro Restauración y Conservación de la Parroquia de Santa Catarina Mártir para la recuperación de las imágenes del bazar Nueva España.
Días más tarde, el 11 de septiembre, Mario Dubón Peniche, subdirector de Cabin, le envió un oficio a Sebastián Silva Guzmán, vicepresidente del Patronato, para explicarle que en relación a su petición de que esa unidad administrativa interviniera en la recuperación de las dos estatuillas religiosas que «al parecer» fueron sustraídas ilegalmente de esa casa de oración, «la atención del asunto de mérito está fuera de las atribuciones que corresponden a esa dependencia, virtud a que es facultad de la Secodam, por conducto de la Cabin, conducir la política inmobiliaria de la Administración Pública Federal, refiriéndose exclusivamente a la administración de bienes inmuebles propiedad de la federación, como es el poseer, vigilar, conservar o administrar, así como evaluar el aprovechamiento y estado de conservación de los mismos, con excepción de los encomendados expresamente por ley a otras dependencias».
El 12 de septiembre nadie sabía de las estatuillas
No obstante el 12 de septiembre aún se «desconocía» el destino de las obras de arte, de acuerdo con el oficio que el agente del Ministerio Público de la Federación, Ignacio de la Rosa Vázquez, envió al arquitecto Ernesto Carranco Muñoz, de la Sociedad Defensora del Tesoro Artístico de México. «Me permito informar a usted que en relación con su atento oficio s/n de fecha 26 de junio del presente año, mediante el cual solicita la recuperación de dos obras de arte que fueron robadas al pueblo de Ayotzingo (…), después de haber realizado una búsqueda en los libros que se llevan en esta oficina de Representación Social, se encontró que se inició la Averiguación Previa número 165/91, de feche de inicio 10 de septiembre de 1991 en contra de quien resulte responsable, por el delito de robo y lo que resulte, siendo remitida a la Subdirección de Detenidos de la Procuraduría General de la República del DF, por instrucciones superiores, el 16 de septiembre de 1991, mediante el oficio número 1486, según consta en el libro de gobierno, desconociendo el destino de dichas obras de arte, no encontrando el antecedente del expediente en donde obre agregado el acuse correspondiente de recibido de la citada Averiguación Previa anexando únicamente copia certificada de la foja 112 vuelta, del libro de gobierno ,del año de 1991, misma en donde obra agregado del registro de la Averiguación Previa 165/91».
Las obras se encontraban en Copilco el Bajo
Finalmente, las estatuillas fueron ubicadas en la oficina de Registro de Monumentos Arqueológicos Muebles, localizada en Victoria 110, Colonia Copilco el Bajo, delegación Coyoacán.El cuatro de diciembre de 2002, José Luis Rodríguez Juárez, agente del Ministerio Público de la Federación y titular de la Agencia III Investigadora, solicitó mediante oficio a María teresa Castillo Mangas, subdirectora del Registro, les fueran entregadas las esculturas de San Nicolás Tolentino y San Juan Pablo de la Cruz, las cuales fueron objeto de diligencia ministerial el día de ayer tres de diciembre del año en curso, a los señores Pedro Elizalde Xolalpa y Sebastián Silva Guzmán, presidente y vicepresidente del Patronato Pro Reconstrucción y Conservación de la Parroquia de Santa Catarina Mártir, de Ayotzingo Chalco, estado de México, para que fueran trasladadas con las medidas necesarias de cuidado a estas oficinas de la Agencia Tercera Investigadora, con sede en la ciudad de Toluca.
Cuatro días después el altoparlante de Ayotzingo repitió una y otra vez la buena nueva a toda la comunidad.
«Agradecemos a todas las instituciones gubernamentales, federales y estatales el apoyo brindado para lograr la recuperación y la devolución de esas dos imágenes, que son joya de la arquitectura de los siglos XV y XVI, y que forman parte de su patrimonio cultural y religioso».
Los integrantes del Patronato montaron una exposición en el claustro de la iglesia en diciembre, para mostrar todos los procedimientos legales y judiciales que los llevaron a la localización de las esculturas en los últimos dos años, tiempo que lleva de gestión el actual Patronato.
«Ojalá y que con la recuperación de estas dos imágenes hagamos conciencia para valorar los legados históricos y religiosos que nuestro pueblo conserva», se escuchó decir a través de la bocina que recorrió el pueblo.
Ahora sólo falta recuperar una de las ocho piezas religiosas antiguas que les fue robada por los ladrones de arte sacro en 1990 y que, al igual que las otras, fue vendida a particulares, pero que de acuerdo con las investigaciones realizadas por la policía mexicana, ésta fue ubicada en Alemania.
El esfuerzo y la perseverancia de los integrantes del Patronato Pro Restauración y Conservación de la Parroquia de Santa Catarina Mártir, entre quienes se encuentran los señores Pedro Elizalde Xolalpa como presidente; Sebastián Silva Guzmán como vicepresidente, y Raymundo Elizalde Xolalpa como tesorero, hizo posible el regreso de los santos a su parroquia.
Sin embargo, aún falta por recuperar una pieza. ♦
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Lectura complementaria: Recupera Ayotzingo dos imágenes de arte sacro


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