Abre sus puertas Casa Tlalli, un espacio para comer sano, rico y solidario

• Ofrece a los visitantes una experiencia gastronómica, turística y cultural basada en la agroecología, con productos cosechados en suelo de conservación

Ubicada en el Centro de Cultura Ambiental (CCA) del Bosque de Chapultepec, la Casa Tlalli, es un espacio para comer sano, rico y solidario, tiene como objetivo promover la sustentabilidad, el desarrollo rural y la conservación del patrimonio biocultural en la Ciudad de México.

La iniciativa forma parte de las estrategias del programa Altépetl Bienestar, impulsado por el Gobierno de la Ciudad de México a través de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (Corenadr) de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema).

Casa Tlalli ofrece a los visitantes una experiencia gastronómica, turística y cultural basada en la agroecología. El enfoque principal es el uso de productos elaborados por mujeres y hombres que trabajan en el suelo de conservación bajo los principios del comercio justo. Estos alimentos cuentan con la certificación agroecológica «Sello Verde», que garantiza su producción sin el uso de agroquímicos y el empleo de técnicas respetuosas con el medio ambiente y la salud.

En el evento inaugural, Columba López Gutiérrez, directora general de la Corenadr, puso en marcha la nueva cafetería agroecológica en un espacio, dijo, que es el resultado de un proceso que involucra el rescate del campo de la ciudad mediante apoyos económicos, acceso a tecnología, la transición agroecológica y estrategias de comercialización que brindan mejores ingresos a los productores.

López Gutiérrez destacó que el menú de Casa Tlalli está compuesto por vegetales, hortalizas, semillas y productos transformados, todos producidos en el suelo de conservación, y contará con el servicio de entrega a domicilio, en una primera instancia, en el área cercana al Bosque de Chapultepec.

Pero además de la oferta gastronómica, los visitantes también podrán encontrar en Casa Tlalli artesanías y talleres lúdicos a fin de experimentar cómo es ser apicultor o brigadista forestal, así como aprender a cultivar sus propios alimentos.

Casa Tlalli también ofrecerá orientación turística para explorar y conocer el suelo de conservación, donde se han identificado más de 150 experiencias recreativas y de aventura, como senderismo, ciclismo, kayak, rapel, así como la visita a sitios arqueológicos, rutas agroturísticas y las festividades de los pueblos originarios.

El corte del listón inaugural de Casa Tlalli

Casa Tlalli abrió sus puertas al público el viernes 7 de julio en Avenida de los Compositores en el Bosque de Chapultepec, Segunda Sección, Alcaldía Miguel Hidalgo, código postal 11100, Ciudad de México.

La Corenadr te invita a vivir la experiencia de Casa Tlalli, y dejarte maravillar por un oasis de naturaleza y cultura en el corazón de la Ciudad de México.

La transición agroecológica en el suelo de conservación

Gracias al programa Altépetl Bienestar impulsado por la Corenadr, el suelo de conservación de la Ciudad de México avanza hacia la transición agroecológica. El programa beneficia a los productores rurales, al medio ambiente y a los consumidores, al fomentar la producción de alimentos libres de agroquímicos y con certificación bajo la norma ambiental NACDMX-002-RNAT-2019, así como la recuperación de las hectáreas agrícolas abandonadas.

Actualmente, la Ciudad de México cuenta con 28 mil 347 hectáreas con vocación agrícola en el suelo de conservación; de ellas, en más de 4 mil son realizadas prácticas agroecológicas y de éstas 162.8 han obtenido su certificación. En dichas áreas trabajan 258 productores certificados, otros 242 están en proceso de ser certificados. Además, en diciembre del año pasado, el Ejido de San Nicolas Tetelco, en la Alcaldía Tláhuac, fue declarado como la primera comunidad libre –esto es, al cien por ciento– de agroquímicos.

Además de los apoyos a la producción, la estrategia de Corenadr para alcanzar esta transición agroecológica, incluye la entrega de biofertilizantes que restauran el suelo, con lo que se evita el uso de fertilizantes, insecticidas, fungicidas y herbicidas químicos, lo cual representa un ahorro directo para los productores de más de 52 millones de pesos, así como un ahorro promedio de 17 mil pesos al productor.

Estas estrategias, prácticas y actividades promovidas por la Corenadr, cuentan con el respaldo y reconocimiento de investigadores, universidades y organizaciones mundiales como la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conadio) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). ♦

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