Alfredo Melo Cruz, manager del boxeo profesional oriundo de Tecómitl
Por Manuel Garcés Jiménez*.
Escuchar de viva voz la vida del manager Alfredo Melo Cruz, boxeador nativo de San Antonio Tecómitl, Milpa Alta, nos hace vibrar de interés y emoción por conocer una vida de entrega al deporte de las orejas de coliflor, como se le conoce.
Comenzó desde abajo hasta llegar a ser mánager profesional y llevar a sus pupilos a distintos países del mundo. Actualmente cuenta con más de 50 prospectos para el boxeo profesional.
Emocionado y con sonrisa de satisfacción en los labios, Alfredo dice que sus pupilos han llegado al profesionalismo gracias a la perseverancia, tesón y entrega total al gimnasio. Arguye que tiene la satisfacción de haber salvado a algunos jóvenes de la drogadicción y del alcoholismo, animándolos e induciéndolos al boxeo tras de que se convencieron de que podían realizar una vida sana y ser útiles a la sociedad.

Refiere que durante su adolescencia, su padre, el señor Vicente Melo, lo integró a un equipo de futbol infantil del que, además, era su representante y entrenador. Desde entonces ya le atraía el boxeo, por lo que acudía a las funciones de box que son organizadas cada 16 de septiembre en la Plaza de la Corregidora de San Antonio Tecómitl. Ahí vio a boxeadores amateur acompañados de excampeones nacionales y mundiales en su calidad de invitados de honor.
Eso fue el detonante para que en 1992, Alfredo, a los 16 años de edad, se integrara al gimnasio del pueblo de San Francisco Tecoxpan, donde tuvo la asistencia del profesor Gregorio Bonilla, quien lo aceptó luego de comprobar las cualidades que tenía para el deporte de los catorrazos.
Gracias a su constancia en el gimnasio, en poco tiempo se convirtió en boxeador amateur, logró un record de 35 peleas ganadas y 5 perdidas, además de participar en el concurso de los Guantes de Oro, así como en competiciones deportivas del gobierno de la Ciudad de México.

Recuerda sus días como espectador en Tecómitl.
«Fue muy padre ser espectador, pero un año después ya estaba participando como boxeador, representando a mi pueblo San Antonio Tecómitl, donde mis amigos y paisanos ya me identificaban como boxeador, fue un halago recibir el apoyo del público».
Su entrega al deporte «de fistiana», por aquello de «golpear y evitar al máximo ser golpeado», le dio motivo al señor Evaristo Cedillo Galindo, réferi profesional, para acercarse a la familia Melo para decirles que veía en Alfredo las cualidades suficientes como para que se entregara de lleno al boxeo. Lo indujo a que asistiera al gimnasio de mayor prestancia en el mundo del boxeo capitalino, como es el «Jordán», donde entrenan boxeadores profesionales, para que estuviera bajo la tutela del profesor Lorenzo López.

Lamentablemente el costo por entrenar era muy alto para su economía, aunado a los pasajes y el carecer del apoyo de sus padres, truncó su objetivo de continuar en el «Jordán», por lo que regresó al gimnasio de Tecoxpan. Ahí demostró a sus entrenadores la experiencia boxística que para su corta edad había acumulado, así que fue nombrado sparring en el gimnasio de Xochimilco, bajo la observación del profesor Francisco Degollado.
A sus 19 años de edad deja de practicar el boxeo por no poder conseguir más de lo que deseaba, que era llegar al profesionalismo, así que se dedicó a la familia y a la educación de sus hijos gemelos.
Cuando contaba con 24 años, sus hijos ya tenían la edad suficiente para inducirlos al boxeo y comenzó a prepararlos en el gimnasio, sus primeros pupilos fueron sus propios hijos. Se vio forzado a aprender mediante el Sistema de Capacitación y Certificación para Entrenadores Deportivos, dependiente de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), con lo que dio inicio a una nueva etapa de su vida deportiva, con el sueño de formar boxeadores profesionales.
Su hijo, su primer pupilo, lo llevó con el entrenador Rudy Pérez, quien se encontraba en el gimnasio del Deportivo Pino Suárez. Cuando Rudy vio a Alfredo practicar en los aparatos, el costal y la pera, el trabajo realizado y su excelente técnica le causó grata impresión que decidió incluirlo en su equipo de trabajo.

Ya como entrenador e integrante del equipo de Rudy Pérez, Alfredo no percibía sueldo, pero aprendió más, y debido a que el número de jóvenes que se integraban a su equipo era cada vez más, tuvo que rentar un local en su pueblo para montar su propio gimnasio, con el asesoramiento del profesor Rudy Pérez, quien a su vez aprendió de Alfredo las técnicas de vendaje para sus pupilos, entre quienes se encontraban Jorge la «Hiena» Barrios, peleador argentino que llegó a ser campeón del mundo superpluma de la OMB; Gustavo «Guty» Espadas Jr., campeón mundial pluma de la WBC; Sergio «Yeyo» Thompson (ídolo chetumaleño); Israel el «Magnífico» Vásquez, tres veces campeón mundial en peso supergallo por la FIB y la WBC; Pablo César Cano, quien ocupó el título superligero interino de la AMB en 2012; Iván el «Macanón» Cano –hermano de Pablo César–, y Felipe el «Gallito» Orucuta, campeón de peso gallo por la WBC; así como con peleadores de México que salieron a boxear a Panamá en 2010.
También se encontraban Erik el «Travieso» Ortiz, campeón mundial de peso minimosca del CMB, quien enfrentó al panameño Luis Miguel el «Nica» Concepción, a Christian Esquivel quién peleó en Japón en el año del 2012 y en 2013 disputó el campeonato con el japonés Shinsuke Yamanaka y el filipino Malcolm Tuñacao.
Otros pugilistas que también estuvieron a su cargo fueron André León Hernández, amateur con cuatro años de campeón; Uriel del Valle Salas, peso mosca; Alan Godínez, peso welter, y Juan José «Piquet» Martínez, quien llegó a pelear en Dubai y Estados Unidos con peleas trasmitidas por televisión abierta.

Actualmente tiene a su cargo a Lorena Cruz A., quien peleó en Canadá en marzo del 2013; Susana Castro, amateur que fue a España representando a la alcaldía Milpa Alta en 2022; Axel Villa Miranda, Cesar Martínez Valdez y Enrique Mejía. Asimismo, Jorge Sánchez, de peso supermosca.
Alfredo Melo agradece los apoyos de su esposa Silvia Ortega y su hijo Alan, quienes son parte del Club de Box Melo, por las satisfacciones y éxitos logrados.
A niños y jóvenes a su cargo les coparte su experiencia: «No llegue a ser boxeador profesional, pero quiero hacerlos a ustedes llegar a ser profesionales, y ojalá que lo logren hasta ser campeones mundiales, todo esto se logra con dedicación y esfuerzo, y con la fe en Dios podrán hacer realidad sus sueños».
Como cada año, Alfredo Melo es uno de los organizadores de la función boxística que se efectúa el 16 de septiembre en la Plaza de la Corregidora de San Antonio Tecómitl. ♦
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* Presidente de Consejo de la Crónica de Milpa Alta

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