Opinión | La impunidad de los mismos
Adán Echeverría
El 18 de diciembre de 2021 la abogada Amarande Riojas Orozco afirmó, en un video que subió a sus redes sociales, que fue violada por Javier Lozano Ponzanelli y Gabriel Castañeda Gómez-Mont en una fiesta; la mujer afirmó que los sujetos le dieron de tomar algo que le hizo perder el conocimiento para que al despertar se diera cuenta que fue violada por ellos. La joven víctima aclaró:
«Qué busco con este video: en primer lugar, justicia, busco respeto y busco no tener miedo de mis agresores; no tener miedo de que no puedo denunciar que en mi país hay personas como Gabriel Castañeda Gómez-Mont y Javier Lozano Ponzanelli, que pensaron que podían hacer lo que quisieran con una mujer, y decidieron no tener límites y violarme, y no, quiero hacer justicia», dijo la mujer en el vídeo notablemente afectada.
Para el 13 de noviembre de 2023, la misma abogada señaló en sus redes sociales que ni Javier Lozano Ponzanelli ni su defensa se presentaron a una audiencia sobre el Caso por violación en la que están acusados; y este lunes 8 de enero, durante la conferencia matutina, salió de nueva cuenta a la luz la acusación en contra del hijo del ex senador Javier Lozano y de su amigo Gabriel Castañeda Gómez-Mont por presuntamente abusar sexualmente de la joven abogada Amarande Riojas Orozco, un ataque que ocurriera en 2016 durante la fiesta de aniversario de un reconocido despacho que estos personajes decían representar.
Al ser hijos de personas importantes relacionados con los Gómez-Mont panistas, y desde luego con el ex secretario del trabajo y exsenador Javier Lozano, los cubre un manto de impunidad.
No hay que olvidar que hay otra Gómez-Mont que vive nadando en la impunidad, se trata de Inés Gómez-Mont quien en 2020 fuera acusada de delincuencia organizada y lavado de dinero junto a su esposo, Víctor Álvarez Puga, y el hermano de éste, Alejandro Álvarez Puga; y desde dicho año, los tres se encuentran fugitivos y siendo buscados con órdenes de aprensión interpuestas por la Fiscalía General de la República (FGR), y por la Interpol.
Así es el manto de impunidad que cubre al hijo de Javier Lozano, quien ha usado el influyentismo de su padre y sus contactos para no ser llevado a la cárcel; ya que durante el tiempo que ha durado el caso, su padre pasó de ser senador a convertirse durante todo el sexenio actual en uno de los continuos odiadores del presidente de México, y en la actualidad forma parte del equipo de trabajo de Xóchitl Gálvez, candidata del PRI, PAN y PRD; incluso, tal como reportó la periodista Sandra Aguilera, los Lozano y los Gómez-Mont son personas con poder que han amenazado a la víctima, ya que son juniors protegidos por sus padres.
La comunicadora Aguilera le relató al presidente Andrés Manuel López Obrador que la joven que sufrió el ataque, Amarande Riojas, ha seguido con la denuncia y han acudido a las audiencias en contra de Javier Lozano Ponzanelli y Gabriel Castañeda Gómez-Mont, y que incluso «uno de los jueces que está llevando el caso, está acusado de violación», agregó perpleja la periodista.
¿Hasta cuándo estos personajes seguirán creyendo que la justicia en México no puede alcanzarlos? Para esto es para lo que los panistas, priistas y perredistas quieren volver al poder, para poder delinquir, para evadir impuestos, para atacar a las mujeres y tomarlas como objetos, sabedores que jamás pisarán las cárceles; incluso, ellos mismos en muchos casos son dueños de las cárceles, no hay que olvidar que con las reformas hechas en el neoliberalismo mexicano (1982-2018), los Centros de Readaptación Social pasaron a ser de administración privada. La compra de jueces, los arreglos y los favores aún pueden sentirse en cada tribunal del país. ♦

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