Pánfilo Cabello, el «General Ayate», el olvidado de la Revolución

• Su nombre no se encuentra en los libros de texto, pero forma parte de la historia

Por Marcela Flores Perea* | Revista Nosotros, Núm. 107 | Octubre de 2007

Nativo del pueblo de San Jerónimo Miacatlán[1], lugar que se localiza en la delegación Milpa Alta, Pánfilo Cabello es mejor conocido como el «General Ayate», quien a pesar de no saber leer ni escribir, fue con base en el valor y entrega lo que lo llevó a participar en la Revolución Mexicana. Fue así como el pueblo lo reconoció, ya que antes de la llegada del movimiento revolucionario Pánfilo se dedicaba al cuidado del ganado bovino y ayudaba al señor Pedro Flores a trabajar sus tierras.

Fue esposo de la señora Lorenza Robles y padre de dos hijos: Emiliano y Pedro Cabello Robles.

En el pueblo de San Jerónimo Miacatlán se dio a conocer la noticia de la fuerte intervención que se venía en contra de Venustiano Carranza, fue en aquel entonces cuando el señor Pánfilo Cabello, acompañado en el monte con otros hombres entre los cuales se encontraban Emilio Cabello, Eduardo de la Rosa y Emilio de la Rosa, habitantes del mismo pueblo, tomó la decisión de incorporarse a las filas de lucha del grupo zapatista[2].

Fue en el estado de Morelos donde el general Everardo González lo reconoció como parte del grupo zapatista y lo nombró general, con el seudónimo del «General Ayate», porque siempre llevaba consigo precisamente un ayate[3], el cual usaba para trabajar en el campo y también como protección[4].

Siendo general formó un cuartel al que le denominó «Cuartel de San Jerónimo», el cual se encontraba en la casa del señor Mariano Silva, ubicado en el paraje de Nochtepec[5]. Otro lugar en donde también solían reunirse era en el pueblo de San Francisco Tecoxpan[6].

Iglesia de San Jerónimo Miacatlán de la década de los 90 del siglo pasado. Fotografía tomada del Facebook de Teuhtli

El general mantenía a sus hombres a base de granos como maíz, frijol y haba, así como carne que robaba a la gente que tenía ganado o, bien, que tenía grandes parcelas de terrenos; a otros más los obligaba a dar alimentos, como fue el caso del señor Pedro Flores, originario del mismo pueblo, quien por un tiempo fue detenido por el general Pánfilo. Posteriormente, el señor Rosario Flores, hijo de Pedro Flores, mandó a Zapata un salvoconducto argumentándole que ya había ayudado a la causa zapatista[7].

El general Pánfilo escondía a sus hombres en las cuevas que se encontraban en lo más recóndito del monte y el armamento que poseía se lo daba el general Emiliano Zapata. Se dice que por un tiempo estando en el cerro de Nepanapa tuvieron escasez de alimento y fuego, así que excavó un hoyo de un metro de profundidad, mismo que se cubrió con cáscaras de palo de oyametl y la brea del ocote, dejando una pequeña chimenea de una pulgada, de esta manera el fuego duró ocho días.

La huida

El general Pánfilo huye del pueblo de San Jerónimo porque fue perseguido por los carrancistas hasta llegar a Tenecuilco, Morelos, es ahí en donde se encuentra Zapata con su tropa[8].

Mucha gente del pueblo consideraba al general Pánfilo como un hombre malvado porque a sus mismos paisanos los maltrataba y también porque robaba[9]. Esto era generado por la situación que prevalecía en ese momento y sobre todo a la carencia de alimento para sus hombres, pero que todo iba dirigido a una causa noble cuyo objetivo era defender y cuidar las tierras de Milpa Alta[10].

Al terminar la Revolución Pánfilo se escondía en el monte porque era perseguido por el gobierno. Fue el señor Francisco del Olmo[11] quien arregla su libertad para que ya no fuera perseguido, de esa manera regresa al pueblo a trabajar[12]. El general Pánfilo Cabello termina sus días en la más extrema pobreza y tan sólo con sus dos hijos, muere a causa de una dehiscencia[13] de arma de fuego[14].

Primer escultura pública que se realizó en Morelos en homenaje a Emiliano Zapata, reubicada en la Glorieta de la Palma, ubicada en avenida Reforma y Carretera Federal a Cuernavaca, en el municipio de Cuautla.

Hoy en día es considerado como el general olvidado porque su nombre no se menciona en los libros de texto; sin embargo, forma parte de la historia y se habla de que en el estado de Morelos se encuentra un monumento de piedra en el cual Emiliano Zapata se encuentra abrazando al general Pánfilo Cabello. ♦

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* Cronista de San Jerónimo Miacatlán

Citas:


[1] «Donde abundan los carrizos»

[2] Martín García, originario del pueblo de San Jerónimo Miacatlán.

[3] Producto textil elaborado con hilo de maguey, al cual se le denominaba «ixtle». El ayate se utilizaba para cargar la cosecha de maíz o, bien, para cargar la leña.

[4] Cándido Roa, originario del pueblo de San Jerónimo Miacatlán.

[5] «Donde había lunas».

[6] Raúl Cabello, nieto del «General Ayate».

[7] Efrén Flores, originario del pueblo de San Jerónimo Miacatlán.

[8] Raúl Cabello.

[9] Casimira García, originaria de San Jerónimo Miacatlán.

[10] Azucena Flores Hernández. II Memoria Histórica. Editorial CEHAM. México, 1992, pp. 230.

[11] Delegado en Milpa Alta durante los años 1932-1938.

[12] Martín García, originario del pueblo de San Jerónimo Miacatlán.

[13] Término médico cuyo significado es la abertura de una herida que ya había sido sanada.

[14] Raúl Cabello

Portada 107 de la edición impresa de la Revista Nosotros correspondiente al mes de octubre de 2007

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