¿Conoces a los tres ilustres personajes que vivieron en Tláhuac?
Por José Eduardo López~Bosch Trejo | Revista Nosotros, Núm. 136 | Septiembre de 2010
Hay muchos antiguos relatos que cuando se nos cuentan vuelven a tomar vigencia y actualidad, uno de éstos llegó a mi recuerdo, producto de aquellas charlas con mi abuelo, José Emilio, acerca de sus vivencias en la época en que México padeció la lucha fratricida, conocida como Revolución, la que tantas vidas cobró, para que los hijos de los que participaron y los hijos de esos hijos llegaran a tener una patria libre, para lograr que imperaran la democracia, la justicia y la equidad.
Tláhuac es un asentamiento precuauhtémico, fundado por la familia Cuitlahuaca, salida (junto con otras tribus vecinas) de la isla del mítico Aztlán, por Chicomostoc, cuando dieron inicio con su éxodo al territorio continental, en busca de mejores condiciones de vida, frente a los fenómenos naturales que padecían, huyendo de las malas condiciones naturales, en busca de un lugar más adecuado para asentarse y desarrollar su cotidianidad. Como tzompanteutlis (para interpretar las reacciones entre la naturaleza y su interrelación con la vida cotidiana) y cantores llegaron a la Cuenca Sur del Anahuac, a aquella otra isla que se ubicaba en medio de las lagunas de la cuenca, frente al poblado de Chalco (en donde fueron hospedados por los señores de Atenco, los chalcas) y al asentamiento tlahuica de Xochimilco (poblados ambos de nahuatlatos que les dieron nombre a las lagunas).
Vicente Guerrero, Faustino Chimalpopoca y Severino Ceniceros vivieron en el territorio de Tláhuac (antiguo señorío de Cuitlahuac) donde destacaron por sus actividades, que en aquellos tiempos era rural, inhóspito y alejado de la ciudad capital México, por lo que era de difícil acceso, permitiéndoles escogerlo a dos de ellos (políticos originarios de lejanas tierras) para vivir temporalmente en Tláhuac, mientras que el otro personaje que traigo en estos renglones, era nativo de las mismas tierras y se proyectó de ellas hacia el horizonte de la vida nacional, por su sabiduría y amor a los conocimientos ancestrales, heredados de los abuelos de nuestros abuelos, sobre nuestra historia, costumbres, lengua y tradiciones, que preservó y fomentó en apoyo a nuestra identidad.
Vicente Guerrero
Cronológicamente, quienes se relacionaron con Tláhuac y su población por distintos acontecimientos, pero al mismo tiempo coincidieron para asentarse en sus épocas sobre nuestras tierras, por su bonhomía, lealtad y patriotismo, está el general Vicente Ramón Guerrero Saldaña, el caudillo que consumó la Independencia, considerado héroe nacional y que fue Presidente (legítimo y legal) de la República.

El general Vicente Guerrero nació el 10 de agosto de 1783. Mulato, campesino y arriero, oriundo de Tixtla, antes de unirse a la lucha independentista al lado del general Hermenegildo Galeana en noviembre de 1810, destacó en las distintas batallas por su valor y lealtad a Morelos, quien va otorgándole ascensos en su carrera militar; y a la muerte del Generalísimo Morelos, Vicente Guerrero mantuvo la luche con la táctica de guerrilla, encabezándola, por lo que el virrey Juan Ruiz de Apodaca le ofrece, para que deponga las armas, el armisticio y la vida de su padre, pero se niega a deponer las armas y contesta: «La patria es primero».
A Guerrero se le considera héroe nacional y consumador de la Independencia de México cuando aceptó pactar en Acatempan, con el capitán realista Agustín de Iturbide, el cese de las hostilidades militares en contra del poder colonial del virreinato; acompañó la entrada triunfal del Ejército Trigarante a la Ciudad de México el 27 de septiembre de 1821, proclamando el triunfo del pueblo mexicano sobre la corona española (que ya había sido vilipendiada a principios de siglo por el ejército de Napoleón Bonaparte).
La nueva traición al proclamarse emperador Agustín de Iturbide, en complicidad con aquel servil y absurdo personaje conocido como Pitaluga Primero, lo que provocó levantamientos en diferentes puntos como Veracruz, con Antonio López de Santa Anna y otros, como el de Vicente Guerrero, lo que provocaron su derrota y abdicación al Primer Imperio, su exilio y la creación de la República Mexicana.
Con ese acontecimiento político y el paso del tiempo, surgieron las elecciones presidenciales en 1828, para sustituir a don Félix Fernández, primer Presidente (conocido como Guadalupe Victoria), pero habiendo sido selectivamente manipuladas éstas, ya que la votación[1] hizo favorecer a Manuel Gómez Pedraza (que enfrentaba al candidato del Partido Yorkino), en contra del general Vicente Guerrero, caudillo independentista tixtlense, a quien preferían los mexicanos nacionalistas y patriotas.
Ante los nefastos resultados electorales de 1828 (la votación indirecta fue de 11 legisladores a favor de Gómez Pedraza y nueve a favor del independentista Guerrero), provocó el descontento, principalmente, entre la población indígena y campesina, por lo que se gestó el Plan de la Acordada. Mientras el candidato Vicente Guerrero trasladó su residencia de la Ciudad de México a la población rural de Tláhuac, en donde se refugió en diciembre del mismo año[2], por encontrarse cerca y ser parte de la ciudad capital, tal vez por ser un poblado parecido a su pueblo natal, Tixtla, a donde sabía contaba con el apoyo de la población.
En esta población escogida por el patricio durante el cuartelazo, de las cercanías e integrante de la capital, vivió Guerrero entre los indígenas cuitlahuacas (lo que le dio seguridad por la lealtad y patriotismo de su humilde población) mientras se resolvía, a su favor, la revuelta de éste para asumir la Presidencia.
Faustino Chimalpopoca Galicia
Por otra parte, don Faustino Chimalpopoca Galicia[3] fue un culto e ilustrado indígena, heredero de los conocimientos y sabiduría de su familia, que provenía de una genealogía real, desarrollada en Tenochtitlan y el señorío Texcocano. Era nativo de Cuitlahuac, escribano, copista, profesor universitario y traductor imperial.
Oriundo del paraje de Tecacix, en el barrio de Ticic del pueblo de Tláhuac, era descendiente de la realeza mexicana, tanto de Tenochtitlan como de Texcoco, nacido en 1805[4], es decir, al inicio del siglo XIX, lo que le permitió ciertos privilegios, como el de realizar distintos estudios, además de tener una posición política privilegiada, porque su padre, don Alejo Andrés Chimalpopoca Galicia, era el gobernante local (tlahtoani)[5].
Apadrinado por el cura de Tláhuac y debido a la posición política de su padre, desde temprana edad fue alumno del Colegio Jesuita de San Gregorio, y junto con otros alumnos destacarían después como grandes intelectuales de la vida nacional. Realizó sus estudios de abogacía y al término fue apadrinado por Agustín I, quien le otorgó una rica dote, con una «capellanía laica».
Don Faustino casó con prestigiada dama de las «familias de abolengo de la sociedad mexicana», doña Francisca Oscoy Romero Rincón Gallardo y Castel del Oro, quien a pesar de haber probado la maternidad en varias ocasiones, sólo le sobrevivió la última descendiente familiar (Concepción Chimalpopoca Oscoy), quien heredó los documentos y pertenencias de su padre.
Don Faustino Chimalpopoca Galicia[6] fue miembro de varias instituciones académicas y de beneficencia, como la Academia de Profesores de su alma mater escolar, de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística (como socio honorario y de número) fundada por don Valentín Gómez Farías; en la Comisión Científica de México; la Comisión para Elaborar el Atlas de la República Mexicana; miembro de la Junta de los 215 Notables; el Comité Informador de la Situación Económica y Social de México, y de la Junta Protectora de las Clases Menesterosas.
También, desde muy joven, como conocedor del náhuatl, su lengua madre, fue copista de documentos nativos, existentes en los archivos y biblioteca del Colegio de San Gregorio y otros lugares en donde colaboró; además, fue traductor y maestro de su lengua madre en colegios e instituciones educativas y gubernamentales, bajo las órdenes del Segundo Imperio.
Parece que ha sido olvidado por historiadores, porque lo consideran «traidor» por haber servido en la corte de Maximiliano de Habsburgo, como colaborador del abate Brasseur de Bourboug (en la Comisión Científica Imperial), y fue maestro de su lengua nativa y traductor del emperador y de los documentos y decretos imperiales.
Parece haber sido «olvidado o excluido de la historia patria (en lo cotidiano) y relegado en los fríos muros del academismo»[7], porque durante el Segundo Imperio (debido a su cultura y conocimientos) fue llamado a la Corte para traducir al náhuatl la «proclama a los indígenas para colaborar con el Imperio», y posteriormente convertirse en el maestro y traductor del emperador Fernando Maximiliano (quien por su cultura liberal se interesó en conocer las costumbres y tradiciones del pueblo que gobernaba).
No se justifica que por su ideología se olvide o minimice la labor instruida, sabia y de conocimientos, como la de Faustino Chimalpopoca Galicia, ya que a pesar de haber trabajado para los invasores y su gobierno, realizó grandes aportaciones al conocimiento de la historia patria, permitiéndonos conocerla, además de que, dentro de la Corte Imperial, realizó una gran labor social para los pobres de su patria, México.
Recordemos que los liberales trataron de implementar la sociedad industrial, buscando establecer el equilibrio social relativo, en la medida de las posibilidades, de la época en las que se encontraba México, mientras el mundo evolucionaba hacia la modernidad que caminaba al desarrollo del capitalismo.
Severino Ceniceros Bocanegra
Finalmente, del general Severino Ceniceros Bocanegra mencionaré que hace algunos años (1994), cuando se iba a celebrar el XVIII Congreso Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas en Ciudad Lerdo, Durango, consideré que ahí era buen escenario para homenajear a su paisano, General Brigadier del Ejército Villista, oriundo de Cuencamé, y quien como legislador vivió en Tláhuac durante el primer cuarto del siglo veinte.

Pero la irresponsabilidad y falta de preparación de los organizadores del Congreso, que estaban peleados con las autoridades municipales, provocaron la falta de apoyos, por lo que se tuvo que cancelar dicho Congreso y no pude presentar mi trabajo sobre el duranguense.
Ahora, con motivo de los aniversarios, recordamos a Severino Ceniceros, a quien el pueblo de Tláhuac le agradece haber intervenido a su favor.
En la lucha revolucionaria contra la dictadura del porfiriato, surgió el ciudadano rebelde Doroteo Arango, quien tuvo que huir a las montañas después de vengar la deshonra de su hermana, al asesinar al hacendado abusador y convertirse en el temible estratega y guerrillero Pancho Villa, creador de grandes epopeyas y batallas.
Este guerrillero, fundamental para el triunfo revolucionario[8], contaba entre sus compañeros de lucha con el duranguense Severino Ceniceros Bocanegra.
Años más tarde, cuando fue electo legislador de la República, escogió a Tláhuac para radicarse, porque de este sencillo pueblo, chinampero y rural de la capital, era oriunda y residente su pareja.
En esa época, los pobladores originarios de Tláhuac se enfrentaban a los abusos del poder de la cabecera municipal radicada en Xochimilco, por lo que los vecinos integraron acciones para defenderse.
Conformaron un comité con regidores de hecho, nombraron a los vecinos Maclovio Fuentes y Juan Calzada, quienes encauzaron las airadas protestas que llevaron hasta los tribunales, por lo que fueron encarcelados; cambiaron sus tácticas, fueron a solicitarle su apoyo al senador duranguense para que terminara la serie de arbitrariedades y abusos del prefecto xochimilca.
Ceniceros Bocanegra encausó constitucionalmente el proceso jurídico-legislativo para la separación del municipio al poblado de Tláhuac y la integración y creación de un nuevo Municipio, como sede y célula básica del poder político de su localidad, y quien logró su objetivo después del procedimiento reglamentario.
Como en todas las épocas de la política mexicana, gracias a la influencia y encauzamiento del senador Severino Ceniceros Bocanegra, el proceso culmino con la declaratoria publicada en el Diario Oficial, el cinco de febrero de 1924[9], dentro de la organización política de la capital. ♦
_____
Pie de fotografía principal: El 28 de abril de 1865, Faustino Galicia Chimalpopoca fue nombrado presidente de la Junta Protectora de las Clases Menesterosas por Maximiliano de Habsburgo. Fuente: INEHRM
[1] La elección presidencial se hacía en forma indirecta realizada por los diputados.
[2] Martínez Baruc. La Guirnalda Polar. Historia de Tláhuac. Cultura Latinoamericana. Canadá, 2008.
[3] Se encuentran indistintamente colocados los apellidos Chimalpopoca Galicia y Galicia Chimalpopoca.
[4] Martínez Kuauhtonal, Baruc. Vocabulario correcto. Uey Kalmekak Kuitlauak. Tláhuac. México, 2006.
[5] «Títulos de los indios de Cuitlahuac», en Origen de Cuitlahuac y otros… Copia de 1735, manuscrita del Fondo Reservado de la Biblioteca Nacional. UNAM, México.
[6] El apellido Galicia, decía don Faustino, había sido impuesto a sus ancestros en el siglo XVI por los españoles.
[7] Op. Cit… Martínez Kuauhtonal, Baruc.
[8] González y González, Luis. Viaje por la historia de México. SEP. México, 2010.
[9] Diario Oficial de la Federación. Decreto que crea la Municipalidad de Tláhuac en el Distrito Federal.


Deja un comentario