Apuntes sobre mi visita el sábado al festival para perros en Tláhuac
Por José Daniel Castillo Mancilla
El pasado sábado 20 de julio paseé un rato en la explanada de Tláhuac con mi perrita. No suelo visitar muchos lugares pero este fue especial porque quería que mi Bianca se divirtiera un poco. Así que aquí te cuento un poco de nuestra experiencia.
Entré por el kiosco, así que lo primero que noté fue el templete donde a las dos de la tarde muchos lomitos y michis posaron, en busca de poder ser adoptados. Pero también hubo quienes impartieron pláticas sobre el cuidado responsable de las mascotas. Lo que no me esperé fue que hubiese productos que son elaborados en Tláhuac y Xochimilco como tamales, pastelillos, galletas y premios, para consumo de canes.
El puesto de Silvia García Aparicio fue el primero que llamó mi atención. Es una comerciante originaria del pueblo de Tulyehualco, quien desarrolló una receta a base de amaranto en dos presentaciones: premios y tamales. No tengo paladar de can, pero puedo decir que Bianca estuvo encantada con ellos.
Después caminamos por el pasillo paralelo al ex convento, donde muchos puestos ofrecían cepillos, croquetas, correas, collares, juguetes, adornos, entre otros. Las ofertas estaban al alcance del público ya que el objetivo era incentivar el comercio. Una productora local de alimento llamada «Golden Barf» nos ofrecía una nueva experiencia mucho más nutritiva para nuestros perritos.
Uno de los temas que más se recalcó fue la adopción por sobre la compra, con la presencia de colectivos independientes. La más relevante fue la Brigada de Vigilancia Animal, que daba información sobre el cuidado de los lomitos. Estuvo a cargo del gobierno de la Ciudad de México y su propósito es «darle voz a quienes no la tienen». Pueden encontrarlos en su página de Instagram como @brigadadevigilanciaanimal.
Por último, pero igual de relevante fueron la campaña de vacunación antirrábica, campaña de esterilización, y el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México. La campaña de esterilización y la de vacunación estaban aunadas, podías vacunar y luego mandar a cirugía, pero no al revés, esto para proteger a los veterinarios.
A pesar de los cupos mucha gente llevó a sus lomitos y gatitos para que se les realizara el procedimiento. De hecho, la doctora Andrea nos proporcionó información sobre la cirugía y desmintió algunos mitos, por ejemplo:
- Las gatitas y perritas no se pueden esterilizar: esto es falso, es un procedimiento diferente anatómicamente, pero se les debe dar el mismo cuidado.
- Las gatitas y perritas pueden contraer cáncer: eso depende de qué tan propensas son genéticamente para contraerlo, pero el que no estén embarazadas no hace la diferencia.
- Los machos no dejan de ser machos si se castran.
También aprendí a registrar a Bianca dentro del RUAC (Registro Único Digital para Animales de Compañía de la Ciudad de México). Como su nombre lo indica, es un registro para que nuestras mascotas puedan contar con apoyos legales y médicos por parte de las autoridades de la Ciudad de México. Es obligatorio y gratuito, por lo que puedes realizarlo desde casa en la página de internet: https://ruac.cdmx.gob.mx/.
Esta nueva administración ha dejado una marca sobre la valoración y el cuidado a nuestras mascotas con estas campañas. Nos han recordado que son seres vivos y compañeros, por lo que el respeto mutuo llevará a una convivencia plena.
Fue interesante explorar las actividades, se nota la diversidad y calidad de los artículos y a su vez reflejan el espíritu emprendedor y la creatividad de los pequeños negocios locales.
Es importante reconocer el papel fundamental de las políticas públicas que han facilitado este florecimiento económico. Bajo estas iniciativas implementadas se promueve el desarrollo de microempresas y el comercio justo, propiciando un ambiente propicio para la innovación y la competitividad. ♦

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