Valor histórico de las terrazas prehispánicas en el Teuhtli de Milpa Alta

• Las terrazas aparecen en otras dos grandes culturas que transformaron el suelo agrícola de temporal, como fueron los incas en los Andes del Perú, y los chinos en las montañas de Yunannan

Por Manuel Garcés Jiménez

Interesante estudio de la arqueóloga Blanca Paredes Gudiño plasmado en el libro Terrazas prehispánicas en las laderas del volcán Teuhtli en Milpa Alta nos lleva al postclásico con el surgimiento de los primeros asentamientos prehispánicos en los alrededores del citado volcán y en las faldas de la zona del Chichinautzin.

Con el establecimiento de los primeros asentamientos prehispánicos, es impresionante valorar la trascendencia del origen de las terrazas para poder ampliar el área de cultivo donde vemos que por su origen en tiempo y espacio aparecen terrazas en otras tres grandes culturas que  transformaron el suelo agrícola de temporal, como los incas en los Andes en el Perú, los chinos en las montañas de Yunannan, y aquí en México en el sureste de la Cuenca de México, en particular en Milpa Alta, donde aún persisten. «Que con sabiduría y trabajo perfeccionaron el cultivo en terrazas, creando paisajes milenarios que reflejan la íntima relación entre los seres humanos y el medio ambiente».

Mientras que en la zona lacustre se crearon las chinampas rodeadas de árboles de ahuejote para contener su erosión, en el territorio del Señorío de Malacaxtepec Momozco, hoy Milpa Alta, ante el suelo agreste por las intrincadas laderas, la superficie se extendió para poder ampliar el área de cultivo levantando cercas con rocas y piedras sobrepuestas rellenas con miles de teyolotes para dar forma a lo que actualmente conocemos como terrazas, aparentando como si fuesen unos amplios escalones que nos llevan a lo alto de la cima acompañadas con hileras de magueyes a los extremos para evitar la erosión eólica y pluvial.

El citado texto fue elaborado de una exhaustiva investigación realizada durante varios años por los arqueólogos Daniel Grecco Pacheco, Daniel Emilio Whaley Sierra, Juana Sánchez y Ariadna Mayani Ramírez Medina, bajo la coordinación de la arqueóloga Blanca Paredes Gudiño, quien llegó a Milpa Alta a finales de 2012 con el propósito de realizar una serie de verificaciones de los potenciales sitios prehispánicos que se encontraban en la base de datos de la Dirección del Registro de Monumentos y Zonas Arqueológicas e Históricos del Instituto Nacional de Arqueología e Historia (INAH)[1].

Por años, la arqueóloga Blanca Paredes, con el apoyo de los nativos, recorre y conoce a fondo los vestigios de los doce pueblos de Milpa Alta. Sitios abandonados por la incuria de las autoridades locales y federales, donde los jóvenes carentes de sus raíces de identidad lo han grafiteado como ha sucedido con las pinturas rupestres «El Tetlacuilolli» (Piedra de las inscripciones) que se encuentran en los ejidos del pueblo de San Francisco Tecoxpan, en el Cerro Tecpayoh[2] sitio donde actualmente se está limpiando y resguardando, gracias a la participación de la arqueóloga.       

Inicialmente, el área de investigación fue el Teuhtli con su fiel compañero El Yeteco, ambos de origen hawaiano, de formación tipo escudo, denominado así porque el diámetro de su cono de 600 metros, es mayor a su altura de 170 metros. Mismo que por su trascendencia ancestral aparece en el antiguo mapa de 1555 conocido como Upsala[3], en el que observamos un personaje de pie como si estuviera lanzando una pelota. Posiblemente esto se deba, como lo sostiene el arqueólogo Gerardo Orozco, a que ahí existía una cancha de juego de pelota.

Además, los primeros asentamientos se establecieron en lo que actualmente conforman los pueblos de las alcaldías de: Tláhuac, Xochimilco y Milpa Alta; además, el Teuhtli es una mojonera natural de estas alcaldías con su cráter que fue utilizado como centro ceremonial en la época prehispánica de donde surgen mitos, leyendas y diversos cuentos.

Otro aspecto de las terrazas en el Teuhtli

Al respecto, nos comenta la arqueóloga que el Teuhtli (de 2,700 metros snm) fue el punto desde se vislumbra el papel relevante e inspirador del paisaje, de gran amplitud y profundidad hacia los cuatro rumbos, conjugando al cielo y la tierra, como elemento integrador entre la naturaleza y el hombre.

Además, en el libro de Terrazas prehispánicas en las laderas del volcán Teuhtli se analizan los terrenos donde se establece que «los antiguos pobladores que se asentaron desde el periodo preclásico, aproximadamente desde 1550 a.C., a 200 d.C., desarrollaron un complejo sistema agrícola basado en terrazas, técnica que prevaleció y fue aún más desarrollada a través del tiempo y persistente hasta el momento del establecimiento de la cultura hispánica».

El pionero en estudiar el Teuhtli fue en 1959 el profesor Sostenes N. Chapa, quien establece que fue un adoratorio con los voladores Cuauhpatlanques. «Así lo expresaba fray Francisco Antonio de la Rosa Figueroa, en los años de 1733 a 1735, cuando fue ministro coadjutor de la doctrina y santuario de Nuestra Señora de Tepepan, ayuda parroquial de Xochimilco[4].

»…el volcán que forma parte del corredor Chichinautzin, en el Cinturón Volcánico Transmexicano, es un volcán monogenético escoriáceo, que entró en erupción hace 36 mil años. El relieve de la zona está formado  por la acumulación de depósitos piroclásticos. Los suelos dominantes de la región son los Phaeozems, que cubren la zona agrícola cercana al volcán Teuhtli, así como zona habitacional»[5].

En el texto relacionado con el Teuhtli y denominado «Proyecto Paisaje Cultural en Milpa Alta», los arqueólogos nos dan a conocer una diversidad de material prehispánico en cerámica y líticos, lo que les ha permitido estudiar y observar las características del área, sus asentamientos y particularidades, definiendo tres sitios prehispánicos, los cuales ya fueron registrados oficialmente ante la dirección de Registro Público de Monumentos  y Zonas Arqueológicas e Históricas del INAH de la siguiente manera:

  • Teuhtli Mezcalco-Mexcalco (ladera Sureste)
  • Teuhtli Malachtepec (ladera Sur-central)
  • Teuhtli Tecómitl (ladera Sureste)

Lo anterior debido a sus características geomorfológicas que configuran al volcán, a las características geográficas que constituyen las laderas, su distinta elevación y al tipo de suelos. En ese sentido, de acuerdo con los estudios realizados, se puede referir que se localizan tres tipos principales de terraceo:

  1. Terrazas de contorno o lineales que rodean a la elevación, ubicadas a lo largo de las laderas de los cerros, percibiendo particularmente en esta zona, algunas variantes dentro de este tipo (terrazas en torno a las lomas o lomeríos, de cajón, corrales-cuartos y las delimitaciones por muros, los llamados tecorrales).
  2. Terrazas metepantles o semiterrazas, configuradas a través de muros de hileras de magueyes, sobre pendientes suaves del terreno, aprovechando los nutrientes y filtración que éstos permiten.    
  3. Terrazas de barranca, presas o de barranca, ubicadas en la confluencia de elevaciones, formando «escalerillas» en medio, como se conocen localmente.

Aclaro que tengo el gusto, y me siento afortunado en conocer a la arqueóloga y maestra del INAH y de la UNAM, Blanca Luz Mireya Paredes Gudiño, desde hace cerca de doce años, con quien recorrimos algunos sitios prehispánicos de San Antonio Tecómitl, como fue el caso de los llamados por la comunidad «Los Pasteles» y sus texacallis, que se localizan en la parte sur-oriente del pueblo. Actualmente, ante el crecimiento del pueblo y la venta desmedida de la tierra, se encuentran parcialmente destruidos.

A diferencia de las chinampas rodeadas de árboles de ahuejote, aquí la superficie se extendió para poder ampliar el área de cultivo levantando cercas con rocas y piedras sobrepuestas

La maestra es investigadora Titular C de la Dirección de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicas e Históricas del INAH, con Maestría en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y 45 años de experiencia.

Es colaboradora para los Diplomados de Peritaje Antropológico y Gestión del Patrimonio, Museos y Patrimonio, organizados por la Coordinación Nacional de Antropología del INAH.

A través de su desempeño en la Dirección de Registro Arqueológico, ha asistido a desarrollar las siguientes actividades: peritajes en materia arqueológica a bienes muebles; delimitación de sitios arqueológicos; registro y verificación de bienes muebles e inmuebles.

De 2012 a 2024 fue directora del proyecto «Paisaje Cultural en Milpa Alta» por parte del INAH, y antes, de 2008 a 2012, directora del proyecto «Reconocimiento, control, protección y difusión de sitios arqueológicos en la Alcaldía Tlalpan». Más atrás, de 2002 a 2008 colaboró en el proyecto «Sistematización del Inventario Nacional de Zonas Arqueológicas en la Dirección de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicas/INAH/Conacyt». De 1996 a 2002 coordinó el proyecto «La limitación de zonas arqueológicas. Principio de la protección física y legal». De 1993 a 1996 coordinó los proyectos de declaratorias de Zonas de Monumentos Arqueológicos en todo el país. De 1996 a 1990 participó en el proyecto «Atlas Arqueológico Nacional. Coordinación de proyectos sobre el inventario de sitios arqueológicos en el estado de Hidalgo».

Su participación ha sido activa como ponente en eventos académicos, coloquios, mesas redondas y  congresos, nacionales e internacionales.

Ha publicado varios libros y artículos sobre sus trabajos e investigaciones en Tula, Hidalgo, el sur de la Cuenca de México, así como sobre patrimonio arqueológico, gestión del patrimonio, peritaje en materia arqueológica y en análisis del tráfico ilícito de bienes culturales.

Concluye la maestra en la conveniencia de«resaltar que estas construcciones, las terrazas en la actualidad constituyen también, un fuerte impulso a la cohesión social de los habitantes dedicados a la siembra en las mismas, ya que los une la defensa de su patrimonio».

Mi agradecimiento a la maestra Blanca Paredes Gudiño por la labor de convencimiento a  vecinos de Tecómitl en detener la destrucción del montículo El Calvario que data del México prehispánico, utilizado como centro ceremonial, sitio registrado ante el INAH con el nombre de Atezcatlán, lugar histórico que por su importancia aparece en el mapa comunal de Milpa Alta del año de 1690 con el título del antiguo español: «Mapa de la Milpa i sus Tierras Milpan Chimalli el rei Nuestro Señor que dios guarde». ♦

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* Presidente del Consejo de la Crónica de Milpa Alta.

Fotografías tomadas del libro Terrazas prehispánicas en las laderas del volcán Teuhtli en Milpa Alta, de la Arqueóloga Blanca Paredes Gudiño

Bibliografía:

González Chimal, Víctor Hugo. «Orígenes y Territorio», en Historia, tradiciones y costumbres de San Francisco Tecoxpa, un pueblo nahua del sur de la Ciudad de México. México, 2022.

Gudiño Paredes, Blanca. Terrazas prehispánicas en las laderas del volcán Teuhtli, en Milpa Alta. México, 2024.

Sostenes N. Chapa. San Gregorio Atlapulco Xochimilco, D.F., en el IV Centenario de su fundación. México, 1959.


[1] Discurso en la presentación del libro Terrazas prehispánicas en la ladera del volcán Teuhtli, en Milpa Alta.

[2] Víctor Hugo González Chimal. «Orígenes y Territorio», en Historia, tradiciones y costumbres de San Francisco Tecoxpa, un pueblo nahua del sur de la Ciudad de México.

[3] Uppsala, Suecia, 1555, Universitetsbibliotex.

[4] Sostenes N. Chapa, «San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, D.F., en el Centenario de su fundación».

[5] Citado por Juana Sánchez Sánchez y Ariadna Mayani Ramírez Medina.

Presidente del Consejo de la Crónica de Milpa Alta

Manuel Garcés Jiménez. Nativo de San Antonio Tecómitl, fundador y presidente del Consejo de la Crónica de Milpa Alta de 2002 a la fecha, ha sido vicepresidente de la Asociación de Cronistas de la Ciudad de México durante dos períodos, participando en cinco libros: Memorias, 5a Reunión NacionalLa Ciudad de México y la Revolución en 1914Tlacuilos (crónicas sobre los barrios del Distrito Federal), Lo que en el corazón está, en la boca sale (crónicas acerca del patrimonio intangible de la Ciudad de México), y 690 años de la Ciudad de México (memoria del Primer Congreso de Crónica).

Fue nombrado Custodio Voluntario del Patrimonio; en 1992 obtuvo el primer lugar (por Tecómitl) en el concurso Historias de mi Pueblo, coordinado por el Centro de Estudios Históricos del Agrarismo en México (CEHAM). Colaborador en periódicos como ExcélsiorEl Sol de México y El Azotador; y en revistas como NosotrosRescate EcológicoXochimilco Ayer y Hoy y Crisol Mágico. Es autor de los libros Conoce la historia de México I, y El zapatismo en Milpa Alta, del Chichinautzin al Zócalo. Ha dictado varias conferencias en distintas delegaciones de la Ciudad de México.

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