Retorna a Tláhuac la diosa mexica Chalchiuhtlicue, «la de la falda de jade»

• Con esta entrega, se reencuentran las cinco divinidades descubiertas por Jesús Galindo Ortega en agosto de 1995: Chicomecóatl, Centeocíhuatl, Tonacatecuhtli, Tláloc y Chalchiuhtlicue

Por Sergio Rojas

Con la entrega de una réplica de un brasero ceremonial con la efigie de la diosa Chalchiuhtlicue, «la de la falda de jade», el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), órgano de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, ha restituido a Tláhuac, pueblo ancestral del sur de la Ciudad de México, el corpus completo de este tipo de piezas prehispánicas, descubiertas hace casi 30 años en el área ejidal del pueblo de San Pedro.

Diego Prieto, director general del INAH, y Berenice Hernández, alcaldesa de Tláhuac, presidieron el acto de entrega~recepción del quinto brasero ceremonial. Fotografía: Alcaldía Tláhuac

Durante la ceremonia de entrega~recepción, efectuada en el Museo Regional Comunitario Cuitláhuac, presidida por la alcaldesa de esa demarcación capitalina, Araceli Berenice Hernández Calderón, y el director general del INAH, Diego Prieto Hernández, el funcionario del gobierno federal explicó que esta institución ha promovido la reproducción fiel de las piezas originales que se encuentran en el Museo Nacional de Antropología, para restituirlas a su lugar de origen, de forma simbólica.

En la que fue la primera visita de un director general del organismo federal a Tláhuac para entregar la réplica del brasero ceremonial, debido a que en las anteriores los titulares del INAH simplemente enviaban a un representante, el antropólogo destacó la importancia de que el Instituto a su cargo «no se encierre en sus propios espacios y salga al encuentro con las comunidades para que entendamos que el patrimonio arqueológico, histórico y antropológico es de todos, y a todos corresponde su cuidado, incluidos pueblos y barrios que constituyen la pluriculturalidad de nuestra nación».

La diosa Chalchiuhtlicue al momento de ser bajada por trabajadores del INAH, parece mantener una sonrisa de satisfacción por haber vuelto a su lugar de origen. Fotografía: Gerardo Peña | INAH

Tras invitar a la comunidad que se reunió en el Museo Comunitario para ser testigos del arribo de la diosa Chalchiuhtlicue a festejar «la fuerza de la cultura mexicana», Prieto Hernández refirió que en los últimos años, y luego de una labor minuciosa por parte de los profesionales del taller de elaboración de reproducciones de la Coordinación Nacional de Difusión, han vuelto los braseros que representan a las deidades Chicomecóatl, «señora del maíz maduro»; Centeocíhuatl, «señora del maíz tierno»; Tonacatecuhtli, «padre de nuestro sustento»; Tláloc, numen del rayo, la lluvia y de los terremotos y, ahora, Chalchiuhtlicue, diosa del agua, los lagos, ríos, mares y manantiales.

La diosa del agua, lagos, ríos, mares y manantiales, fue recibida con música y danzas tradicionales de los antiguos pobladores de Cuitláhuac. Fotografía: Gerardo Peña | INAH

Expuso que el regreso de «la de la falda de jade», mineral asociado en Mesoamérica a lo femenino, al inframundo y lo más valioso, no deja de ser significativo en el «tiempo de mujeres» que experimentamos, aunque «desde sus inicios son ellas quienes han nutrido a la humanidad», indicó.

La pieza fue recibida con una salutación a los cuatro rumbos, al soplo del caracol, y con una bruma de copal. Fotografía: Gerardo Peña | INAH

Recordó que en plena temporada de lluvias de 1995, del 3 al 15 de agosto, el especialista de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH, Pedro Ortega Ortiz, se involucró en la recuperación del extraordinario hallazgo, reportado por el ciudadano Jesús Galindo Ortega quien, a la postre, donaría la vivienda que hoy aloja al Museo Regional Comunitario Cuitláhuac, el cual, para la gente de Tláhuac, se ha convertido en un espacio de encuentro con sus raíces más profundas.

Participantes en la ceremonia de entrega~recepción de la réplica de Chalchiuhtlicue, en la que se ve al titular del INAH gratamente sorprendido por el recibimiento de la diosa. Fotografía: Alcaldía Tláhuac

Un equipo de restauración del Instituto se dedicó a recuperar las formas de estos valiosos objetos, los cuales datan del periodo Posclásico Tardío (1200-1519 d.C.), cuando la Cuenca de México estaba bajo dominio del imperio mexica. Las figuras tienen entre 1.10 y 1.25 metros de altura, y 70 centímetros de ancho; se trata de vasijas efigie de forma bicónica, hechas con barro, y ornamentadas magistralmente con aplicaciones de molde.

Chalchiuhtlicue, diosa del agua, regresó con los suyos a lo que un día fue Cuitláhuac~Ticic. Fotografía: Alcaldía Tláhuac

En estos receptáculos antropomorfos se quemaba copal para las deidades creadoras y se ofrecía un intercambio de favores, agradeciendo la bonanza del ciclo agrícola con primicias de los productos del campo.

Momento en que fue colocada la réplica de Chalchiuhtlicue en el Museo Regional Comunitario Cuitláhuac. Los baseros originales se encuentran en el Museo Nacional de Antropología. Fotografía: Gerardo Peña | INAH

Con una salutación a los cuatro rumbos al soplo del caracol, envuelta en el aroma de dicha resina y los sonidos del huehuetl, fue recibida la diosa Chalchiuhtlicue, en su encuentro con las otras divinidades de la fertilidad.

En tanto que la alcaldesa de Tláhuac, Berenice Hernández, acompañada por representantes de la comisaría, y la directora del Museo, Graciela Ortega Castañeda, refirió la historia de 800 años que tiene el territorio de Tláhuac, el cual, junto con la zona chinampera de Xochimilco y Milpa Alta, es reconocido como Patrimonio Mundial, por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Momento de la firma del acta de entrega~recepción del quinto brasero ceremonial a la comunidad de San Pedro Tláhuac. Fotografía: Alcaldía Tláhuac

«De ahí el sentido de pertenencia y el orgullo que tienen las y los habitantes de los pueblos originales del otrora Cuitláhuac, y el compromiso que, junto a sus autoridades, deben asumir en la restauración del paisaje chinampero, como lo harán próximamente en la zona de San Nicolás Tetelco», señaló. ♦

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