Piden declaratoria de Patrimonio Cultural Material para Secundaria 9 Teutli

• El objetivo es recordar a la gente de San Antonio Tecómitl que contribuyó a su construcción y que aún con recursos limitados, lograron edificar un majestuoso conjunto arquitectónico para las futuras generaciones

Por Manuel Garcés Jiménez*

Son múltiples las generaciones egresadas de la insigne Escuela Secundaria 9 Teutli desde 1940 al año en curso de 2025. Son 85 años donde miles de jóvenes han pasado por sus aulas y continuado sus estudios en una diversificación de carreras en planteles superiores de la UNAM e IPN, entre otras instituciones, incluyendo el nivel técnico. Sus egresados son reconocidos a nivel regional, nacional e inclusive mundial por sus grandes aportaciones en el campo de la ciencia, la docencia, la medicina, el deporte, la literatura, el arte culinario, la mecatrónica, la astronomía, la cultura y la técnica, entre otros campos del México contemporáneo.

Fue el primer plantel federal de las delegaciones (hoy alcaldías) de Iztacalco, Iztapalapa, Coyoacán, Tlalpan, Xochimilco y Tláhuac, logrando su construcción en San Antonio Tecómitl, Milpa Alta. Sus primeros alumnos fueron de los citados lugares, incluyendo los municipios de Chalco, Tlalmanalco, Cocotitlán, Valle de Chalco y Tenango del Aire. A través del tiempo el plantel ha dejado una huella infalible en muchas generaciones de esos lugares.

Su edificación es única, con una arquitectura de la época del México posrevolucionario, con un crecimiento horizontal y extensos espacios de jardinería construida con materiales que estaban al alcance de las clases campesinas, como fue la piedra volcánica, la arena de río, tierra amarilla, cal hidratada, tabique y  tejas rojas de barro; vigas y tablas de madera de pino, dándole «un carácter de integración a la naturaleza poco común en escuelas de la época»[1].

El promotor de su gestión y edificación se debe a uno de los primeros docentes del pueblo de Tecómitl, el maestro Quintil Villanueva Ramos, quien con un numeroso grupo de habitantes del lugar se dieron a la tarea en lograr una escuela para los hijos de campesinos, donde aprenderían a tecnificar la tierra para mejorar los cultivos de temporada: maíz, calabaza, frijol, haba, tomate, chile y chayote, así como una variedad de verduras.

La participación de los habitantes oriundos del pueblo fue de total participación, algunos donaron parte de sus terrenos, desde la apertura de la Calzada de la Palmas, dado que se tenía un camino de herradura, es decir, la vereda para el paso de los campesinos y sus animales de carga (caballos y burros). Algunos más en la ampliación del terreno denominado Xalatzin, para edificar el magno inmueble; otros, con su participación en mano de obra los fines de semana con barretas, zapapicos, palas y carretillas para la ampliación de la entrada hacia la futura escuela, a fin de que pudieran pasar los carros cargados con materiales para su edificación en una «superficie de 10,000 metros cuadrados de extensión, con varios edificios sembrados en un terreno con diferentes desniveles»[2].

Adscripción con 4 horas a uno de los primeros docentes, Wenceslao Bonilla Reyes. | Archivo del profesor Manuel Garcés

Durante los tiempos de su construcción sucedió un hecho lamentable en San Pedro Actopan, el día 3 de junio de 1935[3], al ser inundado el centro del poblado por una tromba, y algunas calles donde la turbulencia de la corriente arrasó las frágiles construcciones con sus moradores, hasta desencadenar su furia hasta el pueblo de San Gregorio Atlapulco, por lo que, el presidente Lázaro Cárdenas del Río llegó con su esposa y su comitiva a solidarizarse y apoyar a los afectados.

¿Por qué citamos este lamentable suceso natural? En aquellos años para llegar a San Pedro Actopan necesariamente se tenía que pasar por San Antonio Tecómitl (no existía la carretera Xochimilco-Oaxtepec), lo cual el presidente Lázaro Cárdenas al pasar, le llamó la atención cómo un numeroso grupo de campesinos con huaraches, calzón de manta con ceñidor y sombrero de palma, trabajaban laboriosamente, quebrando y sacando la piedra que se encontraba bajo el suelo. Otros más quebrando y acarreando en carretillas las piedras hacia Xalatzin, donde se levantaban los primeros salones, el salón de actos y la dirección.

Cédula profesional del maestro Quintil Villanueva Ramos. | Archivo del profesor Manuel Garcés

El presidente detiene su coche, dirigiéndose a los primeros hombres que encuentra a su paso, quienes no lo reconocieron de inmediato como el Tata Cárdenas. El presidente pregunta; ¿Qué hacen todos ustedes? Uno de ellos respondió: «Estamos construyendo una Escuela para nuestros hijos». La gente se arremolinó a su alrededor al ver a un hombre vestido de tacuche[4], de inmediato corrieron a avisarle al maestro Quintil Villanueva del suceso, el maestro se sorprende. Con regocijo les decía a todos: «¡Es el señor Presidente que está con nosotros!» Este hecho significativo motivó a la muchedumbre cuando escucharon de voz propia del Tata que volvería para ver los avances de la escuela, comprometiéndose con el apoyo en muebles para docentes, mesa-bancos y material didáctico.

 En la segunda ocasión de su visita, observó los trabajos avanzados y se comprometió a inaugurarla el 3 de marzo de ese año de 1938. Su inauguración fue un hito para la región del sureste del entonces Distrito Federal, con la asistencia de autoridades campesinas y civiles, así como del delegado de Milpa Alta, Francisco del Olmo, con la asistencia de vecinos de los pueblos de Xochimilco, Tláhuac, Milpa Alta y los municipios conurbados del estado de México.

Pasaron dos años de la fecha de su inauguración sin que la escuela cumpliera su objetivo en ser plantel de Escuela Agropecuaria por la falta de equipo técnico, herramienta y lugar donde los alumnos realizaran sus prácticas agrícolas.

Boleta de calificación del alumno de la primera generación Raymundo Rioja Castañeda. | Archivo del profesor Manuel Garcés

La labor del maestro Quintil Villanueva no decayó en su propósito, continuó ante las autoridades para que el plantel se ocupara como escuela secundaria. ¿Una escuela secundaria en un pueblo alejado de la ciudad? Era la pregunta de los funcionarios de la Secretaría de Educación Pública. Finalmente, el 15 de abril de 1940 se logró oficialmente que fuera una Escuela Secundaria dependiente de la SEP, pero, ¿cómo los  docentes se trasladarían a tan lejano lugar a impartir sus clases?

Con esta noticia de la SEP se hizo realidad el sueño del maestro Quintil Villanueva de contar con una fuente de educación y cultura para el sureste del entonces Distrito Federal y de los municipios del poniente del estado de México.

Como vemos, «La Secundaria ‘Teutli’ Número 9 fue fundada para brindar una formación ciudadana comprometida con los valores éticos y democráticos de participación, libertad y solidaridad como resolución pacífica a los conflictos surgidos de la Revolución Mexicana y así, asegurar el progreso de una sociedad campesina»[5]

«Es por este motivo que se busca que la Escuela Secundaria ‘Teutli’ Número 9 sea declarada Patrimonio Cultural Material en la Categoría de Conjunto Arquitectónico, rememorando a la gente que contribuyó en su consumación, que aún con recursos limitados, lo hicieron pensando en las futuras generaciones»[6]

Ahora son los ex alumnos de Tecómitl con el propósito que el inmueble sea considerado Patrimonio Cultural Material de la Ciudad de México, idea que surgió el día 24 de julio del año 2023, cuando fue colocada una placa en el recinto por  ex alumnos de la generación 1967-1970, estando presentes: Alba Hilda, Eduardo Blancas, Alan Díaz, Rodolfo Flores, Isaías Pradel, Candy Medina, Rosa Meza, Marcos Pradel, Adrián Ramos, Álvaro Yescas, Tomás Blancas, Scherezada Morales, Jorge Medina, Ivonne Muñoz y José Luis Cabrera, entre otros.

Al respecto, el proyecto de inicio a la fecha está encabezado por el químico Jorge Medina Cabrera, quien ultima los trámites ante las autoridades correspondientes a la cultura de la Ciudad de México. ♦

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* Presidente del Consejo de la Crónica de Milpa Alta.

Tema expuesto el jueves 21 de agosto con motivo de la Semana Cultural 2025 «Devoción e historia de Milpa Alta», en el marco de la fiesta a la Virgen de la Asunción de María, a celebrarse el 15 de agosto.


[1] Informe técnico de la doctora Catherine Ettinger, especialista en obras inauguradas por el presidente Lázaro Cárdenas y catedrática de la Universidad Nicolaita de Morelia, Michoacán.

[2] Ibídem, p. 12.

[3] Diario El Universal.

[4] Expresión de aquellos años que se le decía a la persona que vestía elegante con traje con corbata. 

[5] Ibídem, P. 2

[6] Ibídem, p. 2.

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