Opinión | Francisco Barrios, «El Mastuerzo», y su música «irreverente»
Por Efrén Camacho Campos*
Hace poco que descubrí la música de Francisco Barrios «El Mastuerzo», la cual me llamó fuertemente la atención por sus letras que mucha gente podría considerar como irreverente –cualquier cosa que eso signifique–, ya que no son las típicas canciones color rosa, sino más bien aquellas que delatan situaciones de terror que prevalecieron y, tal vez, prevalezcan en la actualidad en nuestro país, tan necesitado de cambios estructurales.
A pesar de que «El Mastuerzo» es mi contemporáneo (23 de noviembre de 1955), sinceramente nunca lo había escuchado, debido a que en aquella época de mi adolescencia, es decir, en los 70, las preferencias musicales se orientaban hacia The Beatles, The Doors y en los grupos que se presentaron en los festivales de Monterey y Woodstock. Recuerdo que era toda una aventura el reunir fondos para poder adquirir los discos de conjuntos representativos de la ola inglesa y de otros harto conocidos, solamente por citar algunos de ellos recuerdo a The Kinks, Ten Years After, Led Zeppelín, Joe Cocker, The Animals, The Who, Zappa, Jefferson Airplane, The Mammas and the Pappas, Jimmy Hendrix and The Experience, Status Quo, Bob Dylan, y tantos otros más de gratos recuerdos.
En tanto que en el plano nacional, en el auge de los hoyos funky, dábamos seguimiento a The Factory, Peace and Love, Three Souls in my Mind, El Ritual, Second Evolution Band, La Página Anterior, entre otros, quienes interpretaban música en inglés; desde luego, ya en los 60 había grupos mexicanos interpretando versiones en español de éxitos de grupos norteamericanos.
Volviendo al título de este relato, es en esos momentos que dispongo para escuchar música, cuando ma belle femme va de compras al super, como dicen los exquisitos, aprovecho para deleitarme, a todo volumen, de canciones de artistas que voy descubriendo en diversas plataformas musicales. Tal fue el caso de «El Mastuerzo». Cuando seleccioné escuchar su álbum titulado Prohibido, cuya letra me parece que es una chingonería y la guitarra suena de manera magistral; bueno, realmente no sé si magistralmente, pero muy agradable a los oídos (Prohibido • Francisco Barrios «El Mastuerzo»). Dicen los que conocen de música que Francisco Barrios Martínez compone música alternativa y yo agregaría que sus rolas son irreverentes, provocadoras. Lo que me llamó más la atención al escuchar Prohibido, son las palabras introductorias, al señalar que está dedicada «a todos los pueblos que luchan, a todas las resistencias y autonomías del mundo y como un homenaje al surgimiento a la luz pública del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en diciembre de 1994, así como para todos los seres del mundo que luchan por un mundo feliz y justo».
En automático, las palabras de «El Mastuerzo» me hicieron recordar, recién iniciaba la carrera, que conocí esa etapa denominada como la Guerra Sucia en México, «periodo de represión política y violencia de Estado, entre las décadas de 1960 y 1980, caracterizado por desapariciones forzadas, torturas y ejecuciones extrajudiciales contra opositores políticos y movimientos sociales». En mi descargo diré que sí me tocó vivir de cerca el Movimiento del 68, así como el Halconazo del Jueves de Corpus del 10 de junio de 1971. Con el tiempo, en algunas lecturas sobre dicho tema, fuimos enterándonos de ese periodo, sobre las luchas de figuras como Rubén Jaramillo, líder campesino asesinado en 1962; Lucio Cabañas, maestro rural y guerrillero; Arturo Gámiz, participante en la toma de Madera (1965), y Genaro Vázquez, dirigente social y guerrillero.
Para nuestros lectores que quisieran conocer más sobre esta etapa denominada como la Guerra Sucia en México, comparto algunas referencias bibliográficas:
- Poniatowska, Elena. La Noche de Tlatelolco. Primera edición. Ediciones Era, México, 1971, 300 pp.
- Glockner, Fritz. Memoria roja: Historia de una guerrilla en México 1943-1968. Editorial Temas de Hoy / Booket, 2013.
- Montemayor, Carlos. Guerra en el paraíso.Debolsillo, México, 1997, 586 pp.
- Montemayor, Carlos.Las armas del alba. Debolsillo, México, 2003, 212 pp.
- Monsiváis, Carlos. Días de guardar. Ediciones Era, México, 1970, 384 pp.
Finalmente, los conocedores señalan que el estilo de Barrios «implica el activismo social, comparable a Rockdrigo o Bob Dylan. Debido a ese mismo activismo en causas sociales y acercamiento contracultural, es cercano al género de canción de protesta y trova». ¡Hasta la próxima! ♦
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* Efrén Camacho Campos. Nació en el Distrito Federal, hoy Ciudad de México, el 18 de junio de 1954. Radica en la ciudad de Aguascalientes desde el año 2014. Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación, generación 1974-1978, por la UNAM. Estudió la Maestría en Administración (Organizaciones), en la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Administración de la UNAM, donde obtuvo mención honorífica por su trabajo de tesis denominada Administración del Conocimiento en una Institución de Investigación y Desarrollo Tecnológico. Caso: Instituto Mexicano del Petróleo. Asimismo, cursó estudios de Bibliotecología en la Facultad de Filosofía y Letras, así como varios cursos especializados sobre Recuperación automatizada de información en bases de datos para la industria petrolera, en el país y en el extranjero.
Fue reportero en diversos medios de comunicación como El Heraldo de México. Instructor de personal bibliotecario de Petróleos Mexicanos, en el tema de organización y automatización de materiales bibliográficos. Facilitador de equipos de trabajo para elaborar planeación estratégica, así como para la puesta en operación de sistemas de administración del conocimiento. Ha sido capacitador para la industria petrolera en temas relacionados con la organización de bibliotecas, manejo de bases de datos para la industria petrolera, formación de equipos de trabajo y visión conjunta, integración de laboratorios de planeación estratégica, Ha fungido como asesor de tesis de licenciatura y de maestría.

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