La fundación de la antigua Malacachtepec Momozco

• Los únicos pueblos de este Señorío que contaron con zona chinampera fueron Tulyehualco, Ixtayopan y Tecómitl, cita un libro que se refiere a fundaciones de pueblos

Por Manuel Garcés Jiménez* | Revista Nosotros, Núm. 53 | Septiembre de 2002

Nativos de Milpa Alta resguardan celosamente fragmentos de códices en piel de venado y que, a decir de quienes los han visto, precisan las delimitaciones y nombres en náhuatl de parajes, así como de tribus que fundaron los poblados que conforman la actual delegación. Quienes poseen dichos códices se niegan a mostrarlos para su estudio debido a que los consideran como parte de su patrimonio familiar.

Sin embargo, eso no impide conocer la historia de los pueblos del territorio, gracias a fuentes históricas como un texto fotocopiado y marcado con el número 43 de 75 ejemplares, reproducidos en 1953, de un libro que fue localizado en la Universidad de Texas, en Estados Unidos. El libro, cuya información se basa en un códice original que se encuentra en el Archivo General de la nación, lleva por título Fundaciones de los pueblos de Malacachtepec Momozco.

La obra sostiene que los primeros pobladores fueron nueve tribus de procedencia chichimeca, que se establecieron en 1140 procedentes de la antigua Amaquemecan, en el paraje Tepetlacotenco –donde se localiza Santa Ana Tlacotenco–; en el Huinantongo –lugar de la madre vieja–; en el Xaxahuenco –Barrio de la Concepción–; así como en los de Tlacomulco, Tlacoyuhcan, Tototepec, Tepeoztopa, Ocotenco y Texcalpan.

Al territorio ocupado por los chichimecas se le dio el nombre de Malacachtepec Momozco, aunque según otros estudiosos del tema sería el de Momozco Malacateticpac.

Por años los chichimecas se mantuvieron divididos al no tener un jefe supremo, lo que trajo como resultado un estancamiento tanto material como cultural.

Esos grupos explotaron el bosque y hasta las riveras de los lagos de Xochimilco y Chalco, donde ahora se localizan los pueblos de Tulyehualco, Ixtayopan y Tecómitl.

El documento establece que en el año 1409 invadieron las tierras momozcas siete grupos fuertemente armados, procedentes de la gran Tenochtitlan, capitaneados por Hueyitlahuilanque, cuyo nombre significa «gran conductor jalador» o, también, «gran líder» (1429-1489), descendiente de familia noble, y quien de inmediato sometió a los chichimecas.

Uno de los estudiosos del tema, el doctor Francisco Chavira Olivos, sostiene que antes de la llegada de los aztecas las tierras momozcas fueron invadidas por las huestes de la cultura madre: los olmecas, y como muestra fehaciente de su presencia se han hallado trazos de cerámica delgada con policromía bien identificada con esa cultura.

Majestuoso Teutli

Fundaciones de los pueblos de Malacachtepec Momozco establece que Hueyitlahuilanque organizó un nuevo imperio después de estar sometido al señor de la gran Tenochtitlan, y distribuyó los grupos en calidad de vigilantes para controlar a la codiciada zona boscosa (actualmente sólo quedan un total de 27 mil hectáreas de bosque). Conviene señalar que los habitantes de la parte lacustre de Xochimilco, Culhuacán, Tláhuac y Chalco necesitaban del bosque para la construcción y mantenimiento de canoas, lo mismo de leña y ocote como combustible, así como para la elaboración de carbón extraído de los encinos, la búsqueda de hongos en la temporada de lluvias y recolección de plantas aromáticas; además, tenían que adentrarse al bosque para realizar la cacería de venado, ardilla, conejo teporingo y tlacuache, entre otras especies, algunas por cierto ya extintas.

La distribución que realizó Hueyitlahuilanque fue el origen de los que ahora son los poblados que conforman la delegación Milpa Alta, y fue de la siguiente manera:

Los de la tribu de Tenaihcatl, de quienes descienden los habitantes de San Pablo Oztotepec, tuvieron como misión vigilar gran parte de Tochuca, Ocatenco y Tetzacuali.

Los tepohohpitztzin, de los que se desprende la genealogía de los pobladores de San Pedro Ahtocpan (sic) vigilaron el Chichinautzin, el Teoca y el Zempualxuchitepetl. La tribu de Yehyecatzin, la cual tuvo a su cargo poblar lo que hoy es el barrio de Santa Martha, quedaron como encargados de vigilar Mexcalco. Xocotepec y Aztlacapaltepenco.

La tribu de Atlauhpolli, de cuyo tronco provienen los pobladores de San Antonio Tecómitl, vigilaron los parajes de Temaxcalixpan y Maxolco.

La tribu de Tepelcatzin, de donde descienden los actuales pobladores de Tecoxpa, se encargó de vigilar Nochcaltongo.

Los de la tribu de Cacatzin, de donde descienden pobladores de Miacatlán, se encargaron de vigilar el paraje de Coyotlayapam.

Los de la tribu de Cacamatzin, de donde descienden los pobladores de Tepenahuac, tuvieron la encomienda de vigilar de Tepatepememecatl hasta Nochtanamacoyan.

Los de la tribu de Xoletzin, raíz ancestral de los actuales pobladores de Tlacotenco, tuvieron como misión la de vigilar Nepanapan.

Los de la tribu de Cuatzilinqui, cuyos descendientes son los pobladores del Barrio de la Concepción, en Villa Milpa Alta, se encargaron de vigilar, en compañía de la tribu de Coyotlacatl, de donde descienden los actuales pobladores de Tlacoyohcan, todo lo que corresponde al lado sur; esto es, los parajes Ocotecatl, Hololique y Hotlayocan hasta el Yecahuazac.

A medida que fue creciendo la población se fueron distribuyendo otros grupos más pequeños: los huehuetl, ancestros de los pobladores del Barrio de San Mateo. Los yeyecaclama, de quienes descienden pobladores del Barrio de Santa Cruz, y los tepezitlalli, quienes poblaron el actual Barrio de Los Ángeles.

En dicho texto se dice que el poblado de San Salvador Cuauhtenco «nunca se encontró bajo el dominio de Hueyitlahuilanque, ni antes ni después de su imperio». Posiblemente ante ese hecho histórico los cuauhtenses actualmente poseen bajo su control más área de bosque comunal que los nueve pueblos restantes.

Villa Milpa Alta, fotografía tomada de la edición impresa

El libro dice también que a la muerte de Hueyitlahuilanque asciende al poder Hueyitlahuilli, el gran iluminado o el gran sabio (1484-1528). Durante su dominio se escenificaron cruentos combates con los grupos colindantes de su zona de dominio. Del lado norte con los atencas y tlahuicas, porque estos carecían de madera, la cual era utilizada como combustible y resina para el alumbrado, así como de árboles desarrollados para la construcción de canoas.

Otros libros acerca de la historia de Milpa Alta señalan que Tulyehualco, Ixtayopan y Tecómitl se asentaron en las riveras de la zona lacustre del gran lago de Chalco; por tal motivo, esos pueblos fueron considerados como lugares estratégicos por servir de vanguardia e impidieron el saqueo de las bondades del bosque.

Pablo A. Torres Lima en su libro El campesinado en la estructura urbana señala que el guerrero azteca Huellitlahuilli «mandó a construir presas de piedra movediza para evitar la erosión de la tierra de cultivo», impulsó los sembradíos de maguey y realizó obras para canalizar el agua de los manantiales, como el de Tulmiac; también estableció un puerto para la navegación de canoas».

Los únicos pueblos de Malacachtepec Momozco que contaron con zona chinampera fueron Tulyehualco, Ixtayopan y Tecómitl. En este último poblado existe en su lado norte, una planicie conocida como Tlatataco o Tlaltatacoya, que tiene como significado «rascar la tierra», donde hace varios años los habitantes de Tecómitl obtenían la tierra necesaria para la construcción de los cimientos de las casas habitación, y de donde se sabe, hasta ahí llegaba el agua del lago de Chalco.

El libro Fundaciones de los pueblos de Malacachtepec Momozco dice que el 29 de julio de 1529, día de Santa Marta de Betania, dio inicio la conquista material en esas tierras, con la presencia del emisario del gobierno español, portando el primer documento de reconocimiento legal de todas esas tierras, montes, cerros, pedregales y aguas.

A partir de ese momento dan inicio las actividades bautismales, por parte de los frailes franciscanos, a todos los nativos, para imponer los nombres de la nueva religión, lo mismo que fue venerado el santo que correspondía con el día del bautismo colectivo. El caso de Milpa Alta fue precisamente el 29 de julio, de ahí que se honre la memoria de la Virgen de Santa Martha; además, ese día fue colocada la primera piedra para la construcción de la primera ermita de esas tierras. Posteriormente fue levantada otra más grande.

Ese es el motivo por el cual en casi todos los títulos antiguos o documentos primordiales de propiedad privada de Villa Milpa Alta, aún se lea que «la Virgen de Santa Martha fue la fundadora de todos los pueblos de la delegación».

Es de suponerse que a partir de esa fecha se perdió el nombre de Señorío de Malacachtepec Momozco, conocido también con otros nombres: Chicomoxtoc, Malacateticpac, Tepentenchitalpante y Tlapancaneca, que muchos años después se le conociera con el nombre de Milpa Alta.

La comisión fue encomendada a fray Ramírez de Fuente Leal (sic), sacerdote, quien además de bautizar a los indígenas dio posesión de las tierras, concluyendo ambas acciones el 15 de agosto de 1536; precisamente, a partir de ese día se realiza la fiesta de la Asunción de María, patrona de todos los pueblos de la alta milpa. Ese día, además, se bendijeron los lugares de donde se fundaron los pueblos: Atocpan, Oztotepec, Tlacoyucan, Tlacotenco, Tepenahuac, Miacatlán, Ohtenco y Villa Milpa Alta.

Dos poblados que estuvieron bajo el control del Señorío de Malacachtepec Momozco fueron Ixtayopan y Tulyehualco, los que con el paso de los años quedaron fuera de los límites de la actual demarcación de Milpa Alta. ♦

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* Presidente del Consejo de la Crónica de Milpa Alta.

Bibliografía

Fundaciones de los pueblos de Malacachtepec Momozco. Biblioteca de Historiadores Mexicanos. Editor Vargas Rea. México, 1953.

Torres Lima, Pablo A. El campesinado en la estructura urbana (El caso de Milpa Alta). Universidad Autónoma Metropolitana, México, 1992.

Portada de la número 53 de la Revista Nosotros de septiembre de 2002

1 Comentario en La fundación de la antigua Malacachtepec Momozco

  1. Avatar de Desconocido Humberto Memetla Torres // 12 agosto, 2023 en 2:38 am // Responder

    Que interesante saber el origen de nuestros pueblos desde si fundación y tener presente que somos descendientes de un gran señorío además de sentirnos orgullosos de haber resistido hasta la fecha de la codicia por los montes, Vivan sus defensores!

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