Un «viaje a los inframundos» en el Templo Mayor previo a días de muertos

• Son analizadas tradiciones mortuorias, prácticas fúnebres. Las creencias egipcias y japonesas sobre la muerte y «el más allá»

Con un programa de charlas que busca dar un panorama de la diversidad cultural de nuestro planeta y, al mismo tiempo, pormenorizar en este tema que ha sido clave para la humanidad desde sus más remotos orígenes, el Museo del Templo Mayor dio inicio con «El viaje a los inframundos», en la antesala de las celebraciones del Día de Muertos.

En la antesala de las celebraciones del Día de Muertos, el ciclo de conferencias centrado en analizar los ritos y las creencias mortuorias de diversas culturas del mundo dio inicio con la participación de Manuel Villarruel Vázquez, quien partícipó en la restauración de la Tumba Tebana 39, en Luxor.

Al referirse al panteón egipcio y a la vida cotidiana de esta antigua cultura asentada en la ribera del Nilo señaló lo siguiente: «Hay que aclarar que el inframundo no era un lugar de muerte, sino un plano a donde se iba para volver a vivir, a trabajar y a estar con los seres queridos por la eternidad, ello si los esfuerzos que se habían hecho en la vida natural eran calificados como suficientes».

Lo anterior, dijo, era decidido en un juicio que encabezaba el dios Osiris, asistido por las deidades funerarias Anubis y Thot, y en el cual se colocaba una balanza que contenía, por un lado, el corazón de la persona fallecida –órgano que se consideraba el receptor del alma–, y por otro, una pluma de ave.

«Si la pluma pesaba más o existía un equilibrio entre los elementos, significaba que habías sido bueno y, por ende, podías disfrutar de los campos eternos con una nueva vida. En cambio, si el corazón resultaba más pesado, era el reflejo de tus malas acciones, por lo cual el veredicto era ser devorado por Ammyt, lo que implicaba que tu corazón y tu alma dejarían totalmente de existir», indicó.

Además de procurar el recto proceder, los egipcios tenían por costumbre peregrinar, al menos una vez en la vida, a la ciudad de Abidos, ubicada al norte de lo que hoy es Luxor, pues allí se creía que estaba la tumba terrenal de Osiris. «Este viaje era para dejarle ofrendas y granjearse beneficios que, sin duda, redituarían al momento del juicio», refirió el titular del Centro INAH Puebla.

Coincidencia entre culturas egipcia y japonesa

En su intervención, el profesor en letras japonesas Matías Chiappe Ippolito, Investigador de El Colegio de México, señaló una coincidencia entre las culturas egipcia y japonesa, concerniente a la preocupación por el buen morir, ya que, dijo, en la tradición nipona si una persona no tiene los ritos mortuorios adecuados, no encontrará reposo y terminará convirtiéndose en un fantasma.

Asimismo, explicó que entre los japoneses de hoy existe una tradición, de más de 500 años de antigüedad, conocida como O-bon, la cual puede tener paralelismos con el Día de Muertos en México, toda vez que consiste en honrar a los espíritus de los antepasados fallecidos.

El ciclo de conferencias «El viaje a los inframundos» se desarrollará los sábados, hasta el 11 de noviembre de 2023, a las 10:00 horas.

La próxima sesión estará a cargo de los académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México, Enrique Benavides Mateos y Erik Velázquez García, quienes dictarán las ponencias «Épica de Gilgamesh» y «Viaje del alma entre los antiguos mayas», respectivamente. ♦

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Pie de foto superior: Jigoku-Zōshi o rollos del infierno (siglo XII). Pergamino ilustrado donde se describen los infiernos budistas. Museo Nacional de Tokio

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