El futbol como enajenación es tan peligroso como cualquier otro fanatismo

El futbol crece como un gran negocio, tanto para los consorcios trasnacionales como para instituciones gubernamentales, quienes no reparan en la inversión de grandes sumas de dinero para consolidar y afianzar el impacto de los futbolistas en las masas, señaló Sergio Antonio Rojas Valdés previo al inicio de la Copa del Mundo de España’82, como consta en el reportaje de la Gaceta UNAM número 47, quinta época, volumen 1, correspondiente al 28 de junio de 1982.
Al hablar del jugador de futbol como mercancía del deporte espectáculo, dijo que mientras se suceden las piruetas futboleras en España, el resto del mundo sigue su curso, y las grandes corporaciones se pelean entre sí por conseguir la exclusividad de los astros brasileños para su firma comercial.
«En cuanto a la Federación Española de Futbol, una cadena comercial pagará 27 millones de pesetas (unos 13 millones y medio de pesos) por la publicidad en los medios y en las vallas. Además, dicha cadena dotó a todos los miembros de la selección española de ropa suficiente para un año, que incluía desde calcetines y mancuernillas, hasta un smoking. Una embotelladora de refrescos pagó 19 millones de pesetas (8.5 millones de pesos) en efectivo para anunciarse como la bebida oficial de los futbolistas españoles», relató la Gaceta UNAM basada en las declaraciones de Rojas Valdés [«De ratones verdes a futbolistas de ¿primer nivel?»].
«Una prestigiosa fábrica alemana de ropa deportiva pagó ya 26 millones de pesos por anunciarse como el fabricante exclusivo de los zapatos deportivos de los seleccionados, y pagará 11.5 millones más si resultan campeones los españoles. Igualmente, el patrocinador de la mascota oficial hispana pagó 7.5 millones de pesos, más 50 por ciento de los beneficios de comercialización. Una fábrica de automóviles, filial de una prestigiosa marca italiana, entregará a cada jugador español un automóvil último modelo, solamente por una fotografía publicitaria del equipo frente al auto.
»Adicionalmente, un ex presidente de un equipo de Barcelona se comprometió a entregar tres litografías de Salvador Dalí, el gran pintor catalán, intituladas Gol, a los jugadores de la selección que anoten mayor número de tantos. Dichas litografías, autografiadas por el propio Dalí, y autentificadas mediante acta notarial, tienen un valor aproximado de 10 millones de pesetas (5 millones de pesos) cada una.
»Cabe destacar que la generosidad de los contratos españoles contrastan con la modestia de las retribuciones a otros equipos; por ejemplo, los jugadores de Honduras cobrarán mil dólares mensuales (cerca de 50 mil pesos) y recibirán una participación adicional de dos mil 500 dólares por todo el tiempo que permanezcan fuera.
Asimismo, se les ha ofrecido un bono de mil dólares a cada jugador por cada juego ganado y 500 por cada empate. En el hipotético caso de que el equipo consiguiera clasificar para la segunda fase, cada jugador recibirá una recompensa adicional de diez mil dólares».
En cuanto a las ganancias individuales que perciben los futbolistas, el investigador Sergio Antonio Rojas Valdés comentó que entre los mejores cotizados durante 1979 estaba Kevin Keegan, jugador inglés de 31 años, quien percibe alrededor de 400 mil dólares anuales y ha firmado, además, un contrato por cuatro años con la BBC de Londres para comentar partidos del seleccionado inglés, por lo que recibirá 15 mil dólares al año. Diego Maradona, de 18 años en ese entonces, fue el jugador mejor pagado del mundo entre los menores de 20 años. El Barcelona ofreció 2 millones de dólares, convirtiéndolo en el jugador más caro de la historia.
Al respecto, Rojas Valdés dijo que por más estrella mundial que sea un jugador, éste se convierte de pronto en una mercancía que puede venderse o transferirse al mejor postor.
Asimismo, han surgido otras actividades ajenas a la calidad del futbolista como deportista, pues se ha convertido en aparador humano que bien puede incitar al público a consumir cierta marca de refresco trasnacional o propiciar inversiones en cierta firma bancaria, añadió.
Deporte~religión
Se ha dicho comúnmente que atentar contra la religión es hacerlo contra el pueblo; en este caso, también puede decirse que atentar contra el futbol es atentar contra los millones de seres que en distintas partes del orbe han convertido a dicho deporte en el más popular del planeta, acotó Sergio Antonio Rojas Valdés.
Investido por toda una mitificación propiciada por los distintos intereses comerciales de un sistema capitalista, el futbol se ha convertido en una especie de deporte~religión~espectáculo, en un artículo de primera necesidad, en el alimento espiritual complementario de millones de seres humanos que diariamente gastan elevadas cifras monetarias con el objeto de adquirir la información especializada sobre sus clubes predilectos, subrayó.
De tal forma, dijo, los diarios deportivos ocupan uno de los primeros lugares en cuanto a su tiraje diario, que rebasa a los de información general.
En los sucesos deportivos, los medios de comunicación masiva determinan en gran medida el comportamiento nacional, explicó. Así, por ejemplo, durante la participación del equipo representativo de México en una Copa del Mundo, el sentimiento nacionalista aflora y el hecho de ubicarse dentro del contexto mundial de las naciones reconforta a la población.
El reportaje de la GacetaUNAM incluye también las opiniones del sociólogo Francisco Ponce, catedrático de la Escuela Nacional de Estudios Profesionales Acatlán, y la del también sociólogo Jorge Calvimontes, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Máxima Casa de Estudios, como se puede ver en la captura de las páginas que aquí adjuntamos. ♦



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