Restauran Cristo siniestrado y es devuelto a comunidad de Zacatecas
El 30 de marzo de 2015 la comunidad religiosa del municipio de Vetagrande, Zacatecas, dio aviso al Centro INAH en la entidad sobre el desplome de un Cristo crucificado, elaborado entre los siglos XVII y XVIII, el cual se encontraba en el Templo de San Juan Bautista de esa población.
Aquel día, al abrir el templo, la escultura, que estaba adosada al muro testero, a una altura aproximada de seis metros, yacía en el suelo, mientras la cruz que lo había sostenido continuaba en la pared y en ella, los brazos del Cristo, lo que hizo suponer que durante la noche parte de la imagen había cedido.

Restauradores del Área de Conservación del Centro INAH Zacatecas acudieron inmediatamente al llamado e hicieron acopio de los fragmentos, los cuales trasladaron al Taller de Conservación y Restauración de la institución, donde comenzó un trabajo intermitente y, desde enero de 2021, sistemático.

Al trabajo de restauración le precedió un análisis de materiales, el cual llevó a la conclusión de que la manufactura de la escultura era atípica, pues presenta dos técnicas de fabricación antiguas: cuenta con un esqueleto de madera ligera, posiblemente colorín, el volumen del cuerpo lo brinda la pasta de caña, y el terminado final lo da una cobertura de cartón y papel amate.
El Cristo, el cual data de entre los siglos XVI y XVII, es particularmente venerado por los cofrades de San Juan Bautista, quienes participan de las Fiestas de Morisma, una de las más importantes en el calendario ritual de Zacatecas, en la que se representa la batalla de Lepanto, entre moros y cristianos, promovida por la Iglesia durante la Colonia, para incentivar el culto y las conversiones.

El tres de noviembre de 2023, la escultura fue devuelta a la comunidad de Vetagrande en medio de una gran fiesta, en la que el Cristo recorrió las estrechas calles del pueblo minero y donde un sinfín de devotos esperaban su llegada. La imagen fue trasladada hasta Vetagrande por personal del Centro INAH Zacatecas y desembalada a la entrada del municipio.

En peregrinación y bajo la supervisión de los restauradores, la pieza fue llevada a la parroquia de San Juan Bautista, donde sufrió el siniestro, pero debido a las condiciones de humedad del templo y por previa recomendación de los especialistas, no pudo regresar, así que sólo hizo una parada.

En su primera parada esperaban al Cristo las bandas de guerra de la Cofradía de San Juan Bautista de Vetagrande, danzas de matlachines y decenas de creyentes. La peregrinación continuó hasta el Templo de Nuestra Señora de Guadalupe, ubicado en el centro de la población, donde a partir de noviembre permanece la imagen; después de una misa de acción de gracias, las autoridades dieron sus mensajes a la comunidad.

En el acto, el director del Centro INAH Zacatecas, Carlos Alberto Torreblanca Padilla, tras entregar a la comunidad el reporte de la intervención, así como un manual de manejo para las imágenes religiosas, dijo que acciones como ésta refrendan la labor y el compromiso del INAH con las comunidades y su patrimonio, mismas que incentivan tradiciones y regeneran el tejido social.

En su homilía y mensaje posterior, el presbítero Heli Robles Godina, agradeció al Centro INAH la reintegración del Cristo a la comunidad, y destacó el gran valor devocional que esta imagen tiene; subrayó que este tipo de intervenciones requieren de mucha pasión y convicción.
En representación del presidente municipal de Vetagrande estuvo Refugio Avitud Guerrero; Gilberto Gómez Jáuregui y la síndico municipal, Carla Guadalupe Rodríguez Osorio. ♦

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