«Chametla ancestral», la historia del sur de Sinaloa

• Diversos rescates volvieron a poner en el mapa al «lugar en que se muele o se prepara chía», de la cultura indígena que encontraron los españoles

Hace una década, la denuncia por parte de la Junta Vecinal del poblado de Chametla, en el sur de Sinaloa, sobre el hallazgo de urnas funerarias en la Loma del Tecomate, abrió la posibilidad de llevar a cabo una investigación sistemática y multidisciplinaria en torno a un área, la cuenca baja del Río Baluarte, de cuyo potencial arqueológico se tenía conocimiento.

Esos diez años de análisis y estudio continuo se vierten en el libro Chametla ancestral, recién salido de la imprenta y que reúne los artículos de 14 autores, en su mayoría investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia, fue presentado en la 45 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.

Más de 100 piezas han sido armadas, como si fueran rompecabezas

A decir del arqueólogo Joel Santos Ramírez, uno de los coordinadores de la obra, en 2014 comenzaron los trabajos de rescate en dicho predio, intensificándose en los dos años posteriores, gracias a la colaboración de la comunidad de Chametla, organizada por medio de su Junta Vecinal.

Figuras y figurillas en miniatura elaboradas de barro con distintos acabados

Relató como antecedente las exploraciones de Isabel Kelly en Chametla en 1935, cuando registró montículos de gran tamaño, como el llamado Loma de Ramírez, además de explorar lomeríos circundantes; pero lo más importante, fue que propuso –a partir de los tipos cerámicos encontrados– una secuencia ocupacional de la parte baja del Río Baluarte, entre 300 d.C. y 1200 d.C., aproximadamente.

Figura encontrada en Chametla

Pasaron 60 años hasta que diversos rescates, empezando por el que realizó Rafael Alducín, volvieron a poner en el mapa al «lugar en que se muele o se prepara chía».

Uno de los descubrimientos más importantes y constantes en Chametla, dijo, son las llamadas urnas funerarias, las cuales, al igual que entierros directos, se encontraron asociadas a una estructura arquitectónica, lo que pone de relieve la importancia ceremonial de esta zona de Chametla. Al parecer, las ollas corresponden al 200-500 d.C., mientras que los huesos incompletos que contenían, pertenecen a hombres y mujeres sin un patrón de edad.

«El contexto arqueológico de Loma del Tecomate indica que los antiguos habitantes de Chametla eran parte de una sociedad con un pensamiento complejo ante el fenómeno de la muerte», cuya ubicación geográfica y etimológica parece coincidir con la región mítica de los muertos y casa del mezcal, llamada «Chamet» por los o’dam o tepehuanes del sur, explicó.

Por su parte, la arqueóloga Martha Lorenza López Mestas comentó que Chametla ancestral es una mirada actual a la historia y arqueología del sur de Sinaloa, desde las primeras comunidades asentadas en la región hacia el año 100 a.C., hasta la nación totorame a la que darían origen, tiempo después, la cultura indígena que encontraron los españoles en 1530.

«Es una obra que debe leerse hasta su última página, para entender los diferentes ritmos del desarrollo de los grupos sociales que habitaron el sur de Sinaloa, con sus altos y sus bajos, con sus pausas y disonancias. En cada uno de los capítulos, sus autores cumplen con la encomienda de conservar, difundir y enseñar.

Pabellón de Sinaloa en el Palacio de Minería

»Se trata de un libro de difusión, en el sentido de que no sólo está dirigido a especialistas, sino a un público más amplio, donde el lector encontrará los hallazgos arqueológicos llevados a cabo en la última década, así como las búsquedas en diversos acervos y repositorios documentales que permiten enlazar tiempos y comprender la actualidad de esta zona», concluyó.

El libro fue presentado en el Pabellón de Sinaloa, estado invitado de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería. ♦

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