Valle de Chalco de plácemes con la que fue su primera Monografía Municipal

• La primera Monografía Municipal de este municipio fue realizada por el arqueólogo Jaime Noyola Rocha, director de Cultura

Revista Nosotros Núm. 16 | Mayo de 1999

Valle de Chalco.~ La primera Monografía Municipal de Valle de Chalco, realizada por el arqueólogo Jaime Noyola Rocha, director de Cultura del municipio y colaborador de la Revista Nosotros, significa un símbolo de identidad. Fue presentada en un evento en el que se contó con la presencia de María Elena Venado Durán, representante de la Asociación Mexiquense de Cronistas Municipales (Amecrom); Alejandro López López, cronista de Chalco, y Tomás Martínez Hernández, secretario del Ayuntamiento y representante personal del alcalde Salvador Castañeda Salcedo.

Fotografía de Valle de Chalco de principios de los años 90

La presentación de la importante obra tuvo como marco el Palacio Municipal de Valle de Chalco Solidaridad, donde se dieron cita más de 300 personas. María Elena Venado aseguró que, a través de la Monografía realizada por Jaime Noyola Rocha, se observa la participación de la gente en la historia de su municipio, siendo una forma de dejar huella de su paso por la tierra.

Valle de Chalco, un pueblo con futuro

Por su parte, Alejandro López López, tras de realizar la presentación oficial de la Monografía Municipal, indicó que el libro constituye un espejo donde pueden reflejarse los habitantes de ese joven municipio. «Habla de un pueblo que en tan poco tiempo ha dado muestras de su entrega, es un pueblo que tiene futuro», dijo.

Los orígenes de Valle de Chalco

Durante la presentación, Tomás Martínez Hernández sostuvo que la obra significa» una obligación para todos de apoyar la construcción de esa localidad», y que los jóvenes, gracias a dicho documento, conocerán la historia del municipio. Finalmente, el autor del libro, Jaime Noyola Rocha, también director de la Casa de la Cultura local, agradeció a todos los vallechalquenses su disposición y apoyo para la realización de la obra.

Punto de referencia para afirmar identidades

Por Sergio Rojas

Cuando los gobiernos quieren hacer bien las cosas comienzan por respetar y no descuidar el fomento de las tradiciones culturales de los pueblos, y para eso fomentan el interés de las comunidades por reconocerse a ellas mismas a través del rescate y la revaloración de su historia. Al menos la historia significativa, la que puede servir de sustento para alentar y propiciar en sus mujeres y hombres el emprender nuevas empresas que constituyan otras importantes etapas para el desarrollo de la comunidad.

Por ello, la publicación de la Monografía Municipal de Valle de Chalco Solidaridad, el municipio 122 de México, la entidad, no puede pasar desapercibida para los vallechalquenses, ni mucho menos para quienes nos encontramos en el entorno de ese municipio, tan cercano a Tláhuac, pero en ocasiones tan distante. Principalmente si vemos que su crecimiento, aún a costa de la expropiación de tierras al Distrito Federal, especialmente al pueblo de Santa Catarina en la delegación Tláhuac, dio origen a una disputa con sus justificables reclamos y calificativos contra quienes ejercieron la acción y le dieron facha de legalidad jurídica.

Sin embargo, como ni es motivo del presente texto ni los vallechalquenses son los culpables, como tampoco lo son de la palabra que le puso Carlos Salinas para completar su obra, mejor es decir que la monografía, bellamente presentada en forma y contenido, viene a constituirse en la primera piedra del conocimiento para futuras generaciones acerca del lugar en donde nacieron y viven. Su punto de referencia al que habrán de recurrir cuando de identidades se trate, en eso de ubicuidades y reclamos acerca de sus orígenes y el de sus ancestros.

A diferencia de los frívolos y cuestionables censos del INEGI, con todo y sus computadoras, una monografía como de la que hablamos nos dice exactamente lo contrario pero, además, con la insigne salvedad de que permite a sus habitantes reconocerse en ella. Porque habla de la calle donde se vive, del mercado donde se compra el mandado, la escuela en donde se estudia, la empresa donde se trabaja. Da, pues, espacio y lugar como comunidad a quienes la integran ante el mosaico plural que significan los pueblos y sus culturas de México, sobre todo.

Habla de la salud y de las fuentes de empleo, así como de los lugares de esparcimiento y recreación. Es un instrumento de resistencia contra la globalización mundial de la economía y el avasallamiento de nuestras culturas. Es, así de fácil y sencillo, un testimonio de asidua consulta y aprendizaje constante. De ahí que para NOSOTROS tampoco pueda pasar desapercibida, sobre todo tratándose de Jaime Noyola Rocha, autor de la Monografía, un estudioso de la cultura mexicana que con gusto y dilecta voluntad comparte el fruto de sus investigaciones con los lectores de toda la región Sur-Oriente del Valle de México a través de las páginas de la Revista de Reflexión y Difusión que, en estos momentos, tiene usted en sus manos. ♦

Portada de la Revista Nosotros número 20, correspondiente al mes de septiembre de 1999

Deja un comentario