Día de Muertos. Las ofrendas de San Juan Chamula, Chiapas y Mama, Yucatán

• Una comunidad es habitada, en gran parte, por la etnia tzotzil, quienes son fieles a las enseñanzas de sus ancestros; la segunda se distingue por su tradición en la alfarería, por lo que las ofrendas incluyen loza que es de color rojo, con motivos de animales y plantas

Por María Eugenia Sánchez y Catalina Rodríguez Toscazo | Revista Nosotros, Núm. 98 | Noviembre de 2006

Ofrenda de San Juan Chamula

San Juan Chamula se localiza en el Altiplano Central de Chiapas y es habitado, en gran parte, por la etnia tzotzil, quienes son fieles a las enseñanzas de sus ancestros, como la fiesta de muertos o K’in (ánima).

El 31 de octubre da inicio la preparación de alimentos que serán colocados en ofrendas y tumbas, y comprenden guisos con carne ahumada, repollo, frijol, chayotes, maíz, atole agrio y posh, bebida de aguardiente.

La flor de cempasúchil se sustituye por la juncia (hoja de pino) que se esparce en los montículos (forma de entierro que sustituye a las tumbas), la iglesia y las ofrendas. Por tradición, las cruces tienen formas onduladas, son de color azul y se adornan con ramos de flores, veladoras, naranjas y tamales.

Frente a las puertas de las casas se coloca una cruz adornada con juncia y flores de muerto que hace las veces de señales o guía para que las almas arriben a sus respectivos hogares.

Aquí el Día de Muertos es el 1 de noviembre y el 2 se dedica al regreso de las almas, por lo que no se distingue entre las almas de los niños y de los adultos. Así que en las ofrendas se dispone de sillas para el arribo de los comensales y se colocan tanto atole agrio como posh, para que niños y adultos coman a la luz de velas y candeleros.

Ofrenda de Mama

La celebración de Mama, Yucatán, transcurre más en la intimidad de los hogares que en las calles del pueblo. Dicha población se distingue por su tradición en la alfarería, por lo que las ofrendas incluyen loza que es de color rojo, con motivos de animales y plantas; manteles bordados, juguetes elaborados por niños de la comunidad, velas, candeleros e incensarios. La comunidad se dedica a la producción de esos enseres, principalmente de loza.

La comida de las ánimas. Fotografía: Gobierno del estado de Yucatán 2024~2030

En la celebración de muertos la comunidad sí distingue entre las almas de los adultos y de niños, por lo que en la representación que se exhibe se incluyen juguetes, chocolate y atole, pero también aguardiente de la comunidad o Xtabentun.

El primero de noviembre por la mañana ya se puede ver la ofrenda sencilla, que consiste en una mesa adornada con manteles y loza, con algunos alimentos para desayunar. Se manda traer un rezandero que por una hora se encarga de recibir las almas de los difuntos.

Por la tarde nuevamente dan inicio los rezos, pero ahora los alimentos consisten en pollo, puerco y frijol, de tal suerte que los difuntos se sienten lo más próximo a su vida terrenal. Ambos rituales se celebran tanto el día primero, para recibir a los niños, como el dos de noviembre, para las almas de los adultos.

Dentro de la cosmovisión del grupo maya Mam, el papel del rezandero es sumamente importante, por olo que acostumbra comer en las casas que visita y su papel dentro de la festividad se repite a la semana siguiente, ya que los muertos visitan los hogares y recorren el pueblo durante una semana. ♦

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María Eugenia Sánchez es maestra. Catalina Rodríguez Toscazo es antropóloga.

Portada de la Revista Nosotros número 98, correspondiente al mes de noviembre de 2006

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