A 200 años de la consolidación de la Independencia festejará San Juan de Ulúa
El fuerte de San Juan de Ulúa, paradójicamente construido para defender a la ciudad de Veracruz, cuatro veces heroica, con la primera de esas «H» otorgada por enfrentar los bombardeos que entre 1823 y 1825 qjue desde ahí el último grupo acantonado de españoles pasó dos años atacándola, fue restaurado de forma integral por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Si bien se reconoce la firma de los Tratados de Córdoba y la entrada del ejército trigarante a la Ciudad de México en 1821, como el fin de la Independencia, en diversos puntos del territorio el ejército realista resistió algunos años más.
Fue hasta que por gestiones del presidente Guadalupe Victoria y a partir de un préstamo inglés, como el gobierno mexicano adquirió una flota artillada que asedió la fortaleza y bloqueó su vía de suministros, procedente de Cuba.
Así, atacados en tierra por el general Miguel Barragán y desde el mar por el comandante Pedro Sainz de Baranda, como aquellos españoles exhaustos y enfermos de escorbuto capitularon el 18 de noviembre de 1825. Cinco días después fueron finalmente embarcados a La Habana, en la goleta Águila y el bergantín Guillermo.
Cómo fue la restauración
Las labores comenzaron en los espacios que requerían mayor cuidado dentro de la colosal fortaleza, de 5.34 hectáreas. Así, en 2021 se limpió y consolidó el Muro de las Argollas, ubicado al sur del inmueble y que no sólo es uno de sus espacios más antiguos, al remontarse al siglo XVI, sino también uno de los más expuestos a la erosión y al impacto de nortes o huracanes, cuyos vientos cargan hongos, ácaros y otros microorganismos dañinos para el edificio.

Medidas similares se aplicaron entre 2023 y 2024 en la Torre de San Felipe del Real, el punto más elevado del conjunto. Su consolidación también fue interna e implicó la renovación de ventanas y decorados.

Con la experiencia ganada se atendieron los baluartes de la Soledad y de San Pedro, así como al muro norte. En los últimos meses, detalla la arquitecta Carmen Priego, los trabajos se centraron en la limpieza, consolidación y aplicación de aplanados en las cuatro fachadas de la Plaza de Armas.

Las anteriores acciones fueron precedidas de una fase de investigación que tomó muestras del cocciopesto –mezcla de cal y piedra muca (de origen coralino)– de los muros y pavimentos, para igualarlo y asegurar la compatibilidad material.

Asimismo, resalta la decisión de retirar el cemento de puntos específicos, como la fachada de la Casa del Gobernador, la cual fue restaurada en 1915 por órdenes del entonces presidente, Venustiano Carranza; en su lugar, se colocó la citada mezcla calcárea, aglutinada con baba de nopal.

A decir de Porfirio Castro, subdirector del Museo Local Fuerte de San Juan de Ulúa, no hay que olvidar que San Juan de Ulúa está construido sobre un islote, el cual influye en el comportamiento del inmueble. «Tener materiales adecuados ayuda a que el fuerte respire y exude correctamente, lo que prolonga su estado de conservación».

Será el próximo 23 de noviembre de 2025 cuando el Fuerte de San Juan de Ulúa, aquel vetusto e inexpugnable guardián del puerto de Veracruz, sea el escenario de la ceremonia que evocará el 200 aniversario de la consolidación marítima de la Independencia, ocasión en que lucirá una arquitectura restaurada integralmente, resultado del proyecto impulsado por las secretarías de Cultura, a través del INAH, y de Marina-Armada de México (Semar). ♦

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