El Museo Dolores Olmedo, agradable alternativa cultural en Xochimilco
Por Eva Jhovanna Bernal Ruiz | Revista Nosotros, Núm. 19 | Agosto de 1999
Donde se encuentra el majestuoso Museo Dolores Olmedo Patiño fue en el pasado una hacienda llamada de La Noria, cuya construcción tuvo lugar en el siglo XVI. Ahí se encontraba la capilla de San Juan Tzonmolco en honor de quien participó en la evangelización de los xochimilcas.
La ex hacienda de La Noria (palabra de origen árabe que significa lugar donde nace el agua), fue adquirida por la señora Dolores Olmedo Patiño, en la cual habitó durante algunos años. Gracias al esfuerzo de esta mexicana, comprometida con nuestra cultura, decidió donar al Estado tanto lo que había sido su hogar como su colección privada más importante, que incluía obra de Diego Rivera, Frida Kahlo y Angelina Beloff, además de algunas piezas prehispánicas y de artesanía popular mexicana.
El Museo se encuentra ubicado en Avenida México 5843, en La Noria, Xochimilco. Abrió sus puertas el 17 de septiembre de 1994. Ahí, la abundancia y colorido de sus jardines, la hermosura de sus especies animales como la de pavos reales y su arquitectura, envuelven a los visitantes.

Rivera, Frida Kahlo, Angelina Beloff
A través de sus 12 salas, Angelina, Capilla, Maya, La Cocina, El Estudio, Retrato y autorretrato, Puestas de sol, Litografía, Dibujo, Frida, Cubismo y Fernando Gamboa, así como sus tres salas temporales: la Galería, la Sala María Patiño y el Salón de usos múltiples, se exhibe la colección permanente del Museo, la cual la integran 140 obras de uno de los artistas mexicanos más importantes del siglo veinte: el gran pintor Diego Rivera. Destaca su primer retrato que realizó a sus 10 años de edad; bocetos de sus murales en los que representa momentos históricos y clases sociales, así como sus objetos personales como ropa de trabajo, principalmente aquella que usaba de mezclilla como una forma de solidarizarse con la clase obrera.
También se encuentran sus pinceles, su paleta y su caballete, así como una máscara de yeso mortuoria y una mano de tamaño natural de Diego Rivera, sin faltar un busto de bronce rodeado de figuras huecas en forma de xoloizcuintle (el perro mexicano), que en la época prehispánica eran sacrificados y enterrados junto con sus amos para que los acompañaran en su camino hacia el Mictlán, la tierra del descanso eterno, en forma de homenaje al ilustre pintor quien en vida fue un admirador del xoloizcuintle.
La muestra pictórica de la pintora de origen ruso Angelina Beloff, primera esposa de Diego Rivera, nos permite entrar al mundo del arte a través de su obra, en la que plasma escenas para el público infantil, y en ilustraciones para 12 libros de texto y cuentos, que recogen lugares de su patria y de otros tantos en los que estuvo durante su estancia en México.
Cuando a Diego Rivera, mejor conocido por sus amigos como el sapo~rana, debido a su complexión robusta, sus ojos saltones y su enorme papada, le fue diagnosticado cáncer en 1955, fue invitado por la señora Dolores Olmedo a que pasara su convalecencia en su casa de Acapulco. En ese período, Rivera pintó los retratos de la familia Olmedo, mismos que obsequió a la señora Olmedo en agradecimiento a su amistad y hospitalidad.
En el Museo se exhiben además una serie de 25 atardeceres que Rivera pintó desde el balcón de la casa en Acapulco, y que representan la vida del artista desde el inicio de su vida artística, su desarrollo posterior y por último el ocaso.
La agilidad y rapidez con la que Diego dibujaba la vida cotidiana, queda demostrada en la denominada Serie de los 10 minutos, la cual está conformada por 10 obras, cada una de ellas realizada en un minuto.
Ese hombre de enormes capacidades, admirador de la belleza femenina, la cual solía comparar con la de su flor favorita, el alcatraz, supo crear un lenguaje basado en los valores culturales de su país, en donde cada cosa, las multitudes, los mercados, los trabajadores y la ciudad, resultaban ser una obra maestra.
La fascinación del visitante en el Museo Dolores Olmedo continúa a lo largo de su recorrido, tras de observar la colección más importante, a nivel mundial, debido al número de pinturas realizadas por una de las mujeres más importantes de nuestro siglo, Frida Kahlo, y quien fuera la tercera esposa de Diego Rivera, y que descubriera el dolor y sufrimiento desde su infancia, cuando tenía seis años de edad, debido a un ataque de poliomielitis, y luego de haber sufrido un fatal accidente que la dejó marcada por el resto de su vida, ocasionándole que su sueño de ser madre se viera frustrado para siempre.
Frida Kahlo plasmó sus vivencias en una serie de obras que, si bien son impactantes, demuestran que la artista supo sobreponerse a toda adversidad, para dejar un testimonio que es afirmación de la vida y, sobre todo, de pasión, fuerza y entrega.
Otro encanto que ofrece el Museo Dolores Olmedo Patiño es el legado de nuestras culturas prehispánicas, constituido de estelas, objetos ornamentales y de culto, altares y delicadas figuras en las que predomina la forma humana.

La muestra de arte popular mexicano incluye una gran variedad de adornos en hoja de lata, papel, madera, vidrio soplado y barro, entre los que se encuentran los llamados árboles de la vida, elaborados en Metepec, estado de México, y que representan símbolos religiosos como la creación del mundo.
Hay también una sorprendente colección de máscaras de madera que fueron usadas en distintas danzas como la del venado y la danza de los viejitos, entre otras.
Es así como el Museo Dolores Olmedo Patiño se transforma en descubrimiento y asombro, ante una cultura y el colorido de sus tradiciones que se vuelve identidad, reforzamiento de nuestros valores y conciencia de todo lo que fuimos y de todo lo que somos.
Exposiciones temporales
En la Sala María Patiño se presenta la exposición temporal: Frida mi vida, fantasía en 47 variaciones sobre el cuadro Las dos Fridas de Frida Kahlo, de Renate Reichert, quien quedó fuertemente conmovida al contemplar la pintura, liberándola a través de su trabajo plástico, formado por 47 obras que representan cada año de la vida de Frida.
La pieza del mes
Cada mes se realiza un evento especial, en donde se presenta al público en general y a los medios de comunicación, una obra previamente seleccionada de la colección permanente del Museo Dolores Olmedo Patiño, explicando la técnica empleada, su contenido y su valor cultural.
El 29 de julio se presentó La hamaca, de Diego Rivera, obra realizada en 1956. Se trata de un óleo y temple sobre tela (102 por 200 centímetros). Es un paisaje de original concepción, realizado desde el balcón de la casa de Acapulco de la familia Olmedo, donde aparece Irene Phillips Olmedo con una compañera de estudios en primer plano, apreciándose atrás las zonas de la Quebrada, Caleta y Caletilla. La conferencia alusiva a dicha obra fue impartida por Guillermina Guadarrama.
Música y canto los fines de semana
El Museo Dolores Olmedo Patiño ofrece entretenimiento al público en general, a través de excelentes actividades a las que se tiene acceso sin costo alguno, únicamente mediante la presentación del boleto de entrada al recinto.
Es así como se puede disfrutar de la Orquesta Típica Añoranzas, conjunto musical que rescata al México de antaño a través de un repertorio representativo, cultivado desde el Porfiriato, la Revolución y la etapa post revolucionaria.
Asimismo, la Estudiantina de la Facultad de Contaduría y Administración, de la UNAM, integrada en 1967, la cual ha tenido brillante trayectoria a través de llevar su canto y música por todo el territorio nacional, así como a los Estados Unidos, Francia, Italia, España y Perú. Y es que se trata de un espectáculo bohemio lleno de tradición.
Por otra parte, se encuentra el grupo Tango Nuevo, en el que se unen el acordeón, el violín y el contrabajo, para ofrecer un recorrido por las diversas composiciones de Gardel hasta Piazzolla, revolucionario de ese género tan apasionante como es el tango, acompañado de una pareja de bailarines que completan el cuadro.
También se ofrece como alternativa el Grupo Teatral Obsidiana, que presenta Las voces de don Cuco, en un espectáculo de relatos, música y poesía.
Finalmente, el visitante puede recorrer la geografía musical del subcontinente con el Grupo Yohualli, el cual transmite el sentir de los pueblos que se encuentran desde el Río Bravo hasta la Tierra del Fuego, y que alimenta el folclor latinoamericano.
Pintando con el corazón…
El Taller Infantil Pintando con el corazón… Frida, es para niños de seis a 16 años. Aquí los pequeños conocen la vida y obra de la artista Frida Kahlo, desde su infancia pasando por su adolescencia y hasta alcanzar la madurez, resaltando su gusto por las tradiciones y costumbres mexicanas. Algunos de los trabajos realizados por los integrantes del Taller serán expuestos al público del 14 al 22 de agosto próximo, en medio de un ambiente que nos recordará la Casa Azul de Coyoacán, lugar donde nació Frida Kahlo y que en la actualidad es el Museo que lleva el nombre de la artista.
Luego está el Club de lectores, otro taller dedicado a niños de seis a 12 años, en donde los pequeños disfrutarán y descubrirán diversos juegos y actividades recreativas que comienzan incluso desde el momento en que abran un libro.

Éxito rotundo de la puesta en escena de Frida
Durante el pasado mes de junio se presentó durante la temporada teatral del Museo Dolores Olmedo Patiño la puesta en escena Frida, protagonizada por Claudia Farías y Sara Uscanga. La obra tuvo rotundo éxito pues tuvo siempre teatro lleno. Fue tal la demanda que hubo que ampliar el número de funciones. Y es que Frida recoge además el accidente que marcó sus días pero que amó la vida y al México postrevolucionario.
Frida recibió en 1994 el Premio Teatro Joven, pero también obtuvo importantes triunfos en varios festivales de México y Estados Unidos.
Servicios que ofrece el Museo
El Museo Dolores Olmedo Patiño abre sus puertas de martes a domingo, de las 10 de la mañana a las 18 horas.
La admisión para el público en general es de 20 pesos el boleto; estudiantes y profesores con credencial pagan 10, en tanto que quienes presenten credencial del Insen o niños menores de seis años tienen entrada libre.
Los servicios que ofrece el Museo son los siguientes: visitas guiadas tanto al público en general como a grupos de escolares y turistas, disponibles en horarios de 10, 12 y 16 horas.
Servicio de audioguías: moderno sistema electrónico portátil con interesantes comentarios acerca de las colecciones que permiten al visitante escoger la ruta de su preferencia.
Aquí se encuentra la mejor librería especializada en torno a Diego Rivera y Frida Kahlo, así como del arte mexicano contemporáneo.
De igual forma, la cafetería del Museo se localiza en La Veranda, uno de los rincones más placenteros dentro de la ex hacienda, y en donde se ofrece al público una rica variedad de cafés y demás bebidas refrescantes.
Cabe destacar que el Museo ofrece disponibilidad de espacios en confortables áreas para la realización de actividades culturales o empresariales. Cuenta con tres hectáreas de áreas verdes y 600 metros de construcción.
Si usted no conoce el Museo Dolores Olmedo Patiño, la actual temporada de vacaciones representa excelente oportunidad para visitarlo y hacerse acompañar de sus seres queridos. ◆


Deja un comentario