Tláhuac, territorio que Morena no quiere perder: grupos internos se preparan rumbo al 27

• La renovación de la alcaldía abre una nueva batalla dentro del partido guinda; la alianza con PT y PVEM modifica el tablero y obliga a negociar candidaturas.

Mesa de Redacción

La alcaldía Tláhuac comienza a colocarse nuevamente en el radar de la política capitalina rumbo a las elecciones de 2027. Los comicios democráticos no solamente representarán una disputa entre Morena y la oposición, sino también una competencia interna por el control territorial.

En el caso de Tláhuac, el escenario adquiere especial relevancia, aunque Morena mantiene las preferencias electorales en la demarcación, la reelección de Berenice Hernández ha generado un malestar social, lo cual abre una disputa entre los distintos grupos que buscan incidir en la definición del próximo candidato (hombre), por cuestiones de equidad de género.

El reto para Morena será convertir esa posición electoral favorable en una candidatura coherente, cercana a la gente y alineada a los ideales del movimiento; es decir, un candidato alejado del círculo preponderante en Tláhuac: la familia Salgado Vázquez.

Tláhuac, una alcaldía estratégica para Morena

El peso político de Tláhuac no es menor. Una medición publicada en enero de 2026 (Politico Polls), colocó a Morena al frente de las preferencias partidistas en la demarcación con 45.2%, frente a 14.4% del PAN, 13.1% del PRI y 9.1% de Movimiento Ciudadano. La misma encuesta advertía que la competencia por la candidatura de Morena sería mucho más cerrada que la contienda electoral.

Morena puede mantener una ventaja como partido, pero eso no significa que cualquier candidatura tenga asegurado el triunfo. Más cuando la estrategia del partido es consolidar el camino rumbo al 2030.

Es decir, Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, sabe que Tláhuac es un bastión importante del partido guinda en la capital; sin embargo, el grupo encabezado por Rigoberto Salgado sufre un fuerte desgaste político.

Rigoberto Salgado Vázquez, quien fue jefe delegacional de Tláhuac en 2015, se ha consolidado como líder hegemónico de la política en la demarcación. Apadrinando la elección y reelección de Berenice Hernández Calderón y abanderando la pre candidatura de Roberto Mejía (Tito).

La alianza con PT y PVEM cambia las reglas

Después de que Morena, PT y PVEM confirmaron su intención de competir juntos en las elecciones de 2027. Las dirigencias nacionales anunciaron desde mayo la construcción de una plataforma común y una mesa para definir la estrategia electoral.

Para Tláhuac, esto significa que la negociación ya no necesariamente estará limitada a los grupos internos de Morena. Y peor aún, saben que representan el escenario perfecto para convertirse en moneda de cambio. Es decir, para afianzar la alianza rumbo al 2030, el partido guinda podría abanderar en Tláhuac al PT o PVEM.

Morena sabe que Tláhuac no puede darse por ganado

La elección de 2021 demostró que el mapa político de la Ciudad de México puede cambiar rápidamente cuando existen divisiones internas, candidaturas competitivas de la oposición y una participación electoral suficiente para modificar los márgenes.

Por eso, la elección de 2027 podría ser mucho más importante de lo que aparenta.

Quien controle Tláhuac no solamente tendrá una alcaldía; tendrá una estructura territorial que puede resultar relevante para las siguientes elecciones locales y para la construcción de liderazgos rumbo a 2030.

Por ello, la dirigencia de Morena tendrá que evitar que las disputas locales se conviertan en fracturas electorales. ♦

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