San Antonio Tecómitl, una historia singular desde tiempos prehispánicos
Por Manuel Garcés Jiménez
La historia es la memoria viva del hombre junto con sus obras materiales, es el reflejo de su cultura material e inmaterial que lo mantiene unido y hermanado a través del tiempo por sus habitantes donde las actuales y futuras generaciones tienden a valorar, comprender y cuidar todo lo que posee para el disfrute, bienestar y preparación profesional tanto de nativos y avecindados.
La historia del pueblo ha sido singular desde tiempos prehispánicos, acentuándose en el México post revolucionario con sus primeros profesionistas que se dedicaron en parte de su vida a motivar, organizar, promover, gestionar, donar terrenos y cooperar económicamente para lograr mejoras materiales tanto educativas, deportivas y culturales para niños, jóvenes y adultos.
Mantenemos en la memoria a personajes nativos del pueblo, a quienes citamos algunos como a los profesores Quintil Villanueva Ramos y su hermana Rosita, Carlos Villanueva, Alfredo Yescas Abad, Pedro Melo Meza, Loreto Ramos Roldán, Miguel Blancas, Roberto Noriega Medina, Alfredo Heber Muñoz Martínez, Eliseo y Salvador Ramos Jiménez, Rafael Meza Ortigoza, Agustín T. Villanueva, Carlos Villanueva y Roberto Meza, entre otros.
Después del Movimiento Revolucionario, el país estuvo en desorden social, educativo, cultural y económico. Tecómitl no fue la excepción, por lo que el maestro Quintil Villanueva Ramos se dio a la tarea de organizar a sus pobladores; en primer lugar, poniendo los nombres de héroes de nuestra patria a calles y avenidas. Así tenemos Hidalgo, Morelos, Allende, Abasolo, Iturbide. Además de personajes trascendentales de nuestra historia, como Cuauhtémoc, Juárez y 5 de Mayo, entre otros.
La raíz del origen del pueblo se encuentra en el paraje llamado «Tecontitla» donde se encuentra la oquedad natural (de la lava de la erupción del Teutli), en cuyo interior nos da la idea de entrar a una enorme olla, como un «nixcomitl» donde a inicios de la colonia española surge la leyenda de la aparición en su interior de San Antonio de Padua.
Cerca de ese sitio se encuentra el paraje llamado «Teopanzolco», donde existía un teocalli donde se veneraba a Camaxtli. En este sitio se han encontrado enterradas piezas de barro, piedras talladas y vasijas completas. Este lugar es conocido por los nativos como lugar de la «iglesia vieja». Precisamente desde este lugar se admira un vibrante crisol de la naturaleza y de cultura tecomiltense.
Fue a inicios de 1990 cuando un grupo vecinal se dedicó los fines de semana a quitar el teyolote y piedras de los alrededores de la oquedad «Olla de Piedra». Cinco años después se construye la capilla en honor a San Antonio, el patrono del pueblo, donde el arquitecto Enrique Padilla G., presenta el proyecto el cual no fue aprobado por el INAH debido a que contemplaba en el interior la oquedad que lleva intrínsecamente; religión católica e histórica.
Al respecto, enumeramos los inmuebles surgidos del progreso social para los mismos habitantes del poblado y de la región del sureste de la Ciudad de México. A los personajes que lucharon merecen una corona inmarcesible por su participación y colaboración económica, quienes viven en el corazón de los habitantes oriundos de Tecómitl; «Olla de Piedra».
Inmuebles orgullo de pobladores
Tenemos los siguientes inmuebles orgullo de los oriundos del pueblo:
El kiosco del pueblo. Aún se admira en el centro de la Plaza de la Corregidora en todo su esplendor, el singular kiosco, inaugurado el 1 de enero de 1930, construido con la participación vecinal y la organización de kermeses[1].
Estando como delegado el arquitecto Agapito Domínguez Lacroix, se modificó su originalidad con la destrucción de los asientos que se encontraban en su alrededor y fueron modificados los escalones de cemento que se localizaban al poniente.
Monumento al agua con la fuente y jarrón de bronce. Con la llegada del agua potable procedente de Monte Alegre, en el Ajusco, el día 27 de noviembre de 1934 se levanta una fuente con un cuerpo geométrico en el centro, en cada lado tenía mascarones, de sus bocas brotaba el agua para llenar la fuente, en lo alto se apreciaba el enorme jarrón de bronce, que hoy lo vemos en la entrada de la Avenida Las Palmas. La fuente fue inaugurada por el C. delegado del Distrito Federal en Milpa Alta Francisco del Olmo, siendo el orador oficial del acto el maestro Quintil Villanueva Ramos.
Escuela Secundaria Diurna Número 9 «Teutli». Fue a iniciativa del maestro Quintil Villanueva, quien planteaba la necesidad de que los jóvenes tuvieran la necesidad de prepararse con la construcción de una escuela técnica agropecuaria, a fin de que se tecnificara el campo agrícola, para que lo producido dejara excedentes y se pudiera mejorar la economía del hogar.
El 3 de marzo de 1938 el Presidente de la República Lázaro Cárdenas vino a inaugurar la escuela. Durante dos años estuvo sin servicio, hasta que el día 13 de abril de 1940 la Secretaría de Educación Pública (SEP) dio la orden que como resultado de carecer de maquinaria y de un terreno para las prácticas, se convirtiera en Escuela Secundaria, la número 9 de la Ciudad de México. Fue la primera escuela secundaria federal de media Ciudad de México, porque atendía a alumnos, además de Milpa Alta, de Tlalpan, Iztapalapa, Iztacalco, Xochimilco y Tláhuac.
Ahí mismo, en el hall del plantel, en un espacio de 550 metros la muralista Rosalinda Torres Gómez y sus auxiliares se encargaron de pintar el mural por encargo de la SEP, el cual fue bautizado como Nahui Ollin (Cuarto Movimiento), porque aparecen nuestras raíces prehispánicas, la colonia, la Revolución representada por Emiliano Zapata, así como connotados personajes nativos del pueblo, como el profesor Quintil Villanueva Ramos, el doctor en Química Orgánica Alfredo Heber Muñoz Martínez, acreedor a la Medalla Gabino Barreda que otorga la UNAM.
El enorme mural fue inaugurado el día 2 de junio de 1999[2].
Lamentablemente la Avenida Las Palmas, entrada principal a la Escuela Secundaria, que originalmente fue camino de herradura, la convirtieron en vialidad de dos carriles con camellón, apertura que se hizo con la donación de terreno, pero ahora a todo lo largo de la avenida, ambas aceras se han convertido en tianguis cotidiano, poniendo en riesgo la integridad física de los alumnos y demás transeúntes que deben cruzar por ahí.
Construcción de la torre del reloj público. La adquisición de la primera maquinaria fue adquirida a inicios de 1950 con cooperación de los habitantes del pueblo de marca Centenario. Inicialmente fue mecánico, es decir, de cuerda; en su colocación es convertido en eléctrico, movido por dos motores trabajando por varios años. El 6 de junio de 2022 empezó a trabajar digitalmente con amplificador de sonido con cuatro unidades de 100 watts. Nuevamente se adquirió con cooperación de los vecinos[3].
Campo Deportivo «El Calvario». Se encuentra a un costado del lado norte del montículo llamado «El Calvario», entre Tecómitl e Ixtayopan, en una superficie de 26,620 metros cuadrados, terreno que estuvo intestado y rescatado jurídicamente por el Comité Pro-Campo Deportivo. Por fin, el 15 de mayo de 1962 y ante la presencia del licenciado Ernesto Blancas Blancas, se informa que el único dueño del enorme terreno es el señor Juan Ramos Flores, quien con el aval de su familia lo donan voluntariamente al pueblo para Campo Deportivo, y que es donde actualmente se encuentra parte de la Utopía, construida por el gobierno de la Ciudad de México[4]. ♦
____________________
* Presidente del Consejo de la Crónica de Milpa Alta.
[1] Fueron las fiestas populares donde se vendían todo tipo de comida y antojos, por lo que las ganancias se daban para la compra de materiales.
[2] Para la realización del Mural se contó con el apoyo de los pobladores, quienes ofrecieron comida por más de un año, así como de las directivas de los cuatro barrios y el Patronato con el préstamo de los andamios a través de los subdelegados; Eliseo Ramos Jiménez y Ernesto Blancos Lievano, el «Teto».
[3] La iniciativa fue del Grupo Progresista Somos Tecómitl, cuyos integrantes aparecen en una placa colocada en uno de los pilares del reloj.
[4] Durante el movimiento jurídico lo presidían los profesores Pedro Melo Blancas, Eliseo Ramos Jiménez, vicepresidente; Juan López Medina, tesorero; Salvador Ramos Jiménez, secretario, y vocales Silvestre Pradel Arontes, Juan Chavarría Alva, Jaime Joya Badillo, Pedro Aguilar, Guadalupe Roldán Suárez y Luis Melo Ayala. Las personas que se sumaron al proyecto fueron los profesores Rafael Meza Ortigoza, Jesús Valencia Cuenca, Porfirio Olivares Flores, Ignacio Blancas Meza, Jesús Blancas Arontes y Ernesto Blancas Blancas.

Deja un comentario