Legado de Gilberto Lozada Ortiz, nahuatlato de Oztotepec, 1932-2026

• El amor a la docencia lo desempeñó impartiendo clases directas a grupos de primaria y de secundaria durante 18 años

Por Manuel Garcés Jiménez*

Con profundo dolor y el cariño de los habitantes de su pueblo San Pablo Oztotepec, Milpa Alta, el maestro Gilberto Lozada Ortiz cerró los ojos el 7 de junio del 2026 a la edad de 94 años. Se nos adelantó al Mictlan entre el amor, el afecto y la alta estima de su apreciable esposa, la maestra María Luisa Rojo, hijos, familia y amigos que lo despidieron con danzones desde su velorio.

El día de su deceso, por la tarde y noche las esquelas no se hicieron esperar a través de las redes sociales, dando la despedida al insigne mentor tanto de sus amigos y compañeros del Consejo de la Crónica de Milpa Alta, quienes dieron su sentir: «Los cronistas de Milpa Alta estamos tristes por la partida de nuestro querido Gilberto Lozada Ortiz, cronista de San Pablo Oztotepec, nahuahablante y extraordinario conversador. Nos deja como legado un sinfín de escritos que dan cuenta de su profundo amor por su tierra, su historia y su gente».

El maestro nació el 22 de agosto del año de 1932 en el poblado donde se ratificó el Plan de Ayala por Emiliano Zapata Salazar, con sus más allegados generales, el 19 de julio del año de 1914, con el lema: Reforma, Libertad, Justicia y Ley.

Al centro y con la pierna cruzada, el maestro Gilberto Lozada Ortiz

Sus padres de cuna sencilla dedicados a las labores del campo fueron Epifanía Ortiz Molina y Regino Lozada Galindo, quienes le enseñaron desde temprana edad el respeto por quienes le rodeaban y la lengua materna, el náhuatl. Sus primeros estudios los realizó en la primaria «Plan Sexenal» de su tierra natal.

Con la finalidad de salir adelante en su vocación a la docencia migró a la Ciudad de México donde cursó la secundaria y la profesional en la Escuela Nacional de Maestros durante los años de 1948 a 1953, graduándose como Maestro Normalista de Educación Primaria. Al siguiente año ingresó a la Escuela Nacional Preparatoria de la UNAM.

El amor a la docencia lo desempeñó impartiendo clases directas a grupos de primaria y de secundaria durante 18 años. Su perseverancia en la enseñanza lo llevó a ser nombrado Directivo de Educación Física durante 17 años. De tal manera que en 1988, después de 35 años de servicio, se jubiló, prevaleciendo el amor por la instrucción quien lo mantuvo latente impartiendo las clases de náhuatl en la Casa de Cultura su pueblo, la Quinta Axayopan.

Durante los primeros años de 2000 lo conocí, juntamente con su inseparable amigo Pascual Gallegos Palma, quienes se mantuvieron unidos para fortalecer y difundir la historia y la cultura de su tierra natal. Pascual se interesó en mantener latente la danza de las Pastoras, la obra navideña de Pastorelas tradicionales, así como el rescate de la danza de los Vaqueritos.

Al respecto, el maestro Gilberto Lozada cuando se refería a su amigo le decía: Pasculitzin, en el sentido de la lengua materna que significa el «venerable Pascual», por dedicarse a la investigación de la historia del poblado, en especial la Casona del que fue su propietario, el señor terrateniente Brígido Molina, quien realizó su fortuna en base al engaño y la explotación de los campesinos.

Pascual Gallegos solía asistir con su servidor, como presidente del Consejo de la Crónica, donde se le extendía el escrito con sello del Consejo dirigido al responsable del Archivo General de la Nación (AGN) para ingresar al inmueble y poder hurgar los archivos de los citados inmuebles históricos para enriquecer el pasado donde actualmente se alberga el Museo de la Revolución y la Casa de Cultura «Quinta Axayopan[1]», materiales suficientes que fueron difundidos entre la población y se plasmaron en el libro: Xulaltequetl[2] y en el texto San Pablo Oztotepec ayer, así lo cuenta su gente.

Fue en el año de 2006 cuando un grupo de amigos del pueblo, bajo la coordinación de Noelia Cañedo Lozada, Rodrigo García Fernández y César Ramírez Morales, entre otros, se publica el libro Xulaltequetl. Memorias de vida de San Pablo Oztotepec, donde el maestro participa en la introducción con mensajes a la juventud, como lo muestra el fragmento que a continuación incluimos.

De izquierda a derecha: Gilberto Lozada Ortiz, Esteban Gómez Belmon, Ricardo Flores Cuevas, sin identificar, Pascual Gallegos Palma, Manuel Garcés Jiménez, Angeles González Gamio, Éster Mérida, Adan Caldiño Paz, Raúl Ramírez Retana y Saúl Ríos Flores

«Los jóvenes reflexivos de la historia quieren mostrar en este libro la memoria de aquel ayer con relatos, anécdotas y vivencias de los abuelos contadas a sus hijos. Las fotografías dan testimonio de lo que fue y de lo que es nuestro pueblo: su paso por la Revolución, la organización que nos caracteriza y que ha permitido seguir adelante». 

Siendo docente de Educación Física fue distinguido el uno de octubre de 1999 en la Sala Magna Hispano Americano de la Secretaría de Educación Pública,con motivo del Mes de la Educación Física y Deporte Escolar.

Otro de los inmemoriales cronistas es el maestro Adán Caldiño Paz, de San Salvador Cuauhtenco, quien en ardua investigación logra reunir y publicar en un interesante libro, Topónimos de poblados, barrios y parajes de Milpa Alta y pueblos circunvecinos, publicado en el año de 2016, con el prólogo del maestro Gilberto Lozada, donde demuestra el amor que sentía para con la lengua materna:

«La riqueza de nuestros antepasados: sus vivencias, sabiduría, conocimiento, creaciones, cultura y su lengua (el náhuatl). Como decían ellos, es lo que debemos preservar, así para los mexicanos de hoy, (para los que vienen) y será responsabilidad nuestra de valorar, hacer conciencia del legado de nuestros antepasados, y trasmitirlo a los hijos y nietos, para que nunca se olvide quiénes somos, nuestra identidad».

Después de la jubilación, la Inquietud del maestro lo lleva a organizar a los apicultores de la región, por lo que fue nombrado presidente de dicho gremio en el Distrito Federal (hoy Ciudad de México). Por sus actividades realizadas en su tierra natal fue considerado como miembro del Consejo de Cultura, además de ser parte del Consejo de Cultura de la Delegación de Milpa Alta (hoy alcaldía); asimismo, fue nombrado presidente del Patronato de Oztotepec.

Por su apego en difundir la lengua materna, los nahuahablantes de Milpa Alta lo nombraron como Miembro del Seminario de Cultura y Lengua Náhuatl en Santa Ana Tlacotenco.

Colofón. Por más de veinte años fue miembro activo del Consejo de la Crónica de Milpa Alta, hasta su deceso. ♦

_______________

* Presidente del Consejo de la Crónica de Milpa Alta y vicepresidente de Cronistas Cabildos de la Ciudad de México.

Fotografía principal: Martha Retana.

_________________

Bibliografía:

Caldiño Paz, Adán. Topónimos de poblados, barrios y parajes de Milpa Alta y pueblos circunvecinos. Editado por Sederec, Gobierno de la Ciudad de México, México, 2016.

Varios autores. San Pablo Oztotepec, ayer, así lo cuenta su gente. Editado por Sederec, Gobierno de la Ciudad de México, México, 2014.

Varios participantes. Xulatequetl. Memorias de vida, San Pablo Oztotepec. Editado por Casa de Cultura Axayopan, Gobierno de la Ciudad de México, Secretaría de Cultura.


[1] Palabra náhuatl, axayopa, que significa: sobre el charco.

[2] La palabra náhuatl xolaltequetl (xulaltequetl) significa: trabajo en común.

Deja un comentario