Editorial Era cierra sus operaciones tras 66 años de actividad
Una de las editoriales independientes más importantes de México como Era, cerró sus operaciones este lunes luego de 66 años de actividad, debido a las «transformaciones que ha experimentado el mercado del libro y a una caída sostenida de sus ventas».
Todavía el año pasado, al celebrar sus 65 años, Era contabilizaba un catálogo histórico de alrededor de 1,200 títulos, de los cuales unos 400 permanecían vivos y en circulación. La ocasión permitió a la editorial subrayar su condición de editorial independiente frente a un mercado dominado por grandes grupos transnacionales.
Durante el aniversario, celebrado en agosto del año pasado, el escritor Martín Solares señaló que «si quieren darse una idea de cómo ha sido la mejor literatura escrita en español en los últimos 65 años, basta con revisar los libros de poesía, ensayo y novela que Ediciones Era ha publicado a lo largo de este tiempo».
La decisión impactó al sector editorial y al ambiente literario nacional de lectores y escritores.
En una carta dirigida a clientes y amigos, la editorial agradeció la preferencia e informó de la suspensión de sus actividades, por lo que «a partir de este momento» cerrará todas sus cuentas con librerías y puntos de venta.
La decisión fue tomada luego de que «la red de librerías que existía antes de la pandemia y que garantizaba nuestra subsistencia desapareció, al grado de que las ventas se desplomaron hasta ser apenas de 25 por ciento de lo que eran antes. Estos últimos seis años hemos peleado de mil maneras para mantener la editorial viva, pero los ingresos para lograrlo no han llegado. Con muchos esfuerzos pagamos varias deudas en las que incurrimos durante la pandemia, pero, aun así, las cantidades que debemos siguen creciendo».
«Hoy, a 66 años de la publicación del primer libro de Ediciones Era, nos vemos en la necesidad de reconocer que el mercado del libro ha cambiado tanto que no nos permite vivir de las ventas de nuestros libros», señala la carta.
La editorial agrega que durante los últimos seis años buscó distintas maneras de mantenerse en operación, pero que los ingresos necesarios no llegaron.
El cierre ocurre en un momento en que la industria editorial mexicana también enfrenta una reconfiguración. Cifras de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem) señalan que durante 2024 se comercializaron 79.2 millones de ejemplares en México, 2.6% menos que el año anterior. La facturación alcanzó 11,025 millones de pesos, pero, descontando la inflación, el crecimiento real fue de apenas 0.3%. Ese mismo año se produjeron 20,054 títulos, 15% menos que en 2023.
La editorial fue fundada en 1960 por los hermanos Neus, Jordi y Quico Espresate, José Azorín y el artista Vicente Rojo, todos vinculados con la Imprenta Madero. El nombre ERA proviene de las iniciales de Espresate, Rojo y Azorín. Desde sus primeros años, la casa apostó por autores jóvenes, nuevas propuestas estéticas y obras de narrativa, poesía, ensayo, historia y ciencias sociales.
Entre sus primeras publicaciones estuvieron Aura, de Carlos Fuentes, en 1962, y El apando, de José Revueltas, en 1969; asimismo, obras de Sergio Pitol, José Emilio Pacheco y Alejandro Jodorowsky, así como Paradiso, de José Lezama Lima. También publicó la primera edición mexicana de El coronel no tiene quien le escriba, de Gabriel García Márquez. ♦

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