Con ofrendas, otomíes y chichimecas volvieron a Cañada de la Virgen

• Habitantes de Agustín González, Toriles y Don Francisco, entre otras localidades, acudieron al sitio, reabierto al público el domingo

San Miguel de Allende, Gto.~ Con reverencias y ofrendas al padre Sol, la madre Tierra, el hermano Viento y la hermana Agua, las comunidades originarias de este municipio ingresaron de nuevo a la Zona Arqueológica de Cañada de la Virgen, con lo que recuperan una parte esencial de su vida social y religiosa.

Recorrido de los pobladores originarios por la antigua calzada cermonial. Fotografía: Eduardo Suárez, INAH

Con la reapertura del sitio patrimonial, los habitantes de pueblos como Agustín González, Toriles y Don Francisco, entre otros, caminaron una vez más por la vereda ceremonial construida por sus ancestros en el siglo V pero que, en años recientes, les había estado vedada por encontrarse en terrenos de propiedad privada.

Aspecto de la ceremonia de parte de las comunidades. Fotografía: Irwing Galán

Luego de las ofrendas a los cuatro rumbos, pobladores, comisarios ejidales, autoridades y visitantes se reunieron frente a la Casa de los Trece Cielos, el basamento piramidal de 16 metros de altura que corona Cañada de la Virgen, para expresar palabras de agradecimiento y rendir homenaje a los arqueólogos Luis Felipe Nieto Gamiño (1954-2024) y Gabriela Cepeda García-Moreno (1959-2025).

Ofrenda frente al Templo de los Trece Cielos. Fotografía: Eduardo Suárez, INAH

«Fue durante su estadía al frente del Proyecto Arqueológico Cañada de la Virgen que pudieron reconocerse, entre otros logros, las dos grandes etapas de ocupación de la urbe prehispánica: una inicial, que se remonta al siglo V, y otra que data principalmente del siglo XI y es la que permanece visible», señaló la arqueóloga Rossana Quiroz Ennis.

Ofrenda a los ancestros por parte de habitantes de pueblos aledaños a Cañada de la Virgen. Fotografía: Eduardo Suárez, INAH

Finalizada la ofrenda a los ancestros que habitan las montañas alrededor del sitio, a quienes los peregrinos cargan simbólicamente recorriendo la calzada ceremonial de oriente a poniente, imitando el tránsito diario del Sol, se invitó al público a conocer, disfrutar y divulgar el espacio patrimonial recuperado.

Aspecto de la ceremonia. Fotografía: Irwing Galán

Indicaciones al público

De forma temporal, la zona arqueológica opera de jueves a domingo, el acceso tiene un costo de 100 pesos para personas adultas y de 25 pesos para niñas y niños. La logística se organiza conforme a grupos guiados, con horarios fijos: cada dos horas, entre jueves y viernes (10:00, 12:00, 14:00 y 16:00 horas), y cada hora, en sábados y domingos, de las 10:00 a las 16:00 horas.

De manera temporal, la zona operará de jueves a domingo. Fotografía: Eduardo Suárez, INAH

Cañada de la Virgen se ubica en el kilómetro 9.5 de la carretera San Miguel de Allende-Guanajuato. Se recomienda a los visitantes usar calzado cómodo, gorra o sombrero y protector solar, así como mantenerse hidratados.

Cabe destacar que habitantes de las comunidades indígenas aledañas al sitio patrimonial tienen acceso gratuito. ♦

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