El «Cielito Lindo» bajo el cielo futbolero de México y su Mundial

• El canto popular del «Cielito lindo» en los estadios mundialistas nos motiva a retroceder en su origen histórico, así como en la vida de su creador, el maestro Quirino Mendoza y Cortés, quien se inspiró ante la grandeza de la mujer que amó

Por Manuel Garcés Jiménez*

Durante la jornada futbolera 2026, los miles de aficionados se concentran a disfrutarlo en plazas públicas y en los alrededores de monumentos históricos y populares, en deportivos y estadios de ciudades sedes: Monterrey, Guadalajara y de México capital, la algarabía es unísono con el coro: ¡México!, ¡México!, ¡México! No podía faltar el canto popular del Cielito lindo, motivo por el cual nos motiva retroceder en su origen histórico, así como en la vida de su creador, el maestro Quirino Mendoza y Cortés, quien se inspiró ante la grandeza de la mujer que amó y que con el tiempo fue el amor de su vida y se convirtió en su esposa, Catalina Martínez.

El nacimiento del maestro Quirino Mendoza y Cortés fue azaroso en los años del apogeo fratricida entre el movimiento de los conservadores y liberales, pues vino a este mundo un 10 de mayo de 1860 en un humilde hogar que se encuentra frente a la iglesia de Tulyehualco, en la Calle Pino Suárez número 61, Centro Histórico del pueblo de Santiago Apóstol Tulyehualco, Xochimilco. Sus padres fueron don Policarpo Mendoza y doña Juana Cortés, originarios y vecinos de ese lugar.

El gusto por la música ya lo traía de familia, por lo cual sus primeros estudios estuvieron a cargo del maestro Miguel Ríos Toledano, quien le enseña la escritura musical lineamientos de la educación básica elemental. Dado las circunstancias de la época asiste a la escuela parroquial donde aprende a leer y escribir, dado que, en aquellos tiempos de 1870, apenas se vislumbraba la escuela laica.

Conoció la partitura básica a los trece años de quien se encargaba de tocar la música sacra en el órgano del templo de su pueblo; tiempo después anduvo en iglesias de los pueblos circunvecinos de Milpa Alta y Xochimilco y recorriendo intrincados caminos a lomo de caballo los domingos, días festivos y patronales.

Uno de sus biógrafos más asiduos de su vida fue el doctor Sergio Espinoza Cordero, quien nos comenta: «Durante ocho años trabajaba en el pueblo de los Reyes, como testifica el juez conciliador de esta cabecera y luego, según sostiene algunos familiares, se traslada a la escuela de San Mateo Xalpa. Al año siguiente funge como director de la escuela para niños del pueblo de Santiago Acahualtepec, según la constancia del Juez de Paz del mismo en donde sólo labora por un año y consigue su cambio con el mismo nombramiento en 1890 en la Escuela Municipal de San Juan Ixtayopan, donde despliega su labor magisterial por cuatro años».

Respecto a la composición de Cielito lindo le atrajo la flora y fauna de la zona y de su gran amor a su novia inspirándose al pie del mítico volcán Teuhtli que une a las alcaldías de Tláhuac, Milpa Alta y Xochimilco cuando los recorría para llegar a los templos religiosos  de Milpa Alta: «Bajo la sombra de frondoso árbol, se apean de sus cabalgaduras para saborear el frugal almuerzo después de haber recorrido más de ocho kilómetros circundando el Teuhtli, vigía solitario que ha visto pasar varias generaciones devastando sus bosques».

Fue el 10 de mayo de 1882, e iluminado por su sentimiento idílico al mirar en lontananza al Popocatépetl y la Iztaccíhuatl, rememora lo dulce de su amorío, quedando en éxtasis desconectado de la realidad. Así nace la primera versión de Cielito lindo, no se imaginaba que esta composición estaba destinada a cantarse en eventos deportivos y culturales en todo México y en el mundo de habla hispana.

Parte de su vida la compartió en el pueblo de Santa María Aztahuacan, Iztapalapa (cerca de la Vocacional 7 del IPN) donde vivió por algunos años en una casa modesta. Los habitantes se sienten orgullosos de este hecho colocando en la pared de la puerta principal una placa metálica haciendo alusión a que ahí vivió el maestro, donde posiblemente en 1940 compuso el Himno a Iztapalapa[1]

¡Bella creación del Cielito lindo!; descriptiva, evocadora, de sueños juveniles, original y encantadora que irradia alegría, entusiasma y eleva los corazones de quien la escucha y la canta. Orgullo, satisfacción y grandeza sin vanidad para el inspirado autor de esta composición, para su pueblo de Tulyehualco y para todo México.

Cielito Lindo (letra original)

Vamos al Teuhtli hermosa niña,

Para admirar el campo…

Y allí los dos unidos, Cielito Lindo,

Nos amaremos.

Tenochtitlan, allí se mira,

Donde hay tan lindas mujeres

Cielito Lindo,

Que a ti no igualan.

Entre las bellas eres la preferida

Por tu hermosura,

Sola tú me consuelas, Cielito Lindo,

Y me das la vida,

¡Ay, ay, ay ay! Tú eres mi cielo

Porque sin ti yo muero,

Cielito Lindo,

Si no te miro.

Las señoritas de Tulyehualco,

Son unas bellas damas;

Pero entre todas ellas, Cielito Lindo,

Solo tú ganas.

¡Ay, ay, ay, ay, Dios te conserve;

Porque eres bella, muy bella

Cielito Lindo

Cual una estrella.

Nunca me olvides, alma de mi alma,

Mira que por ti muero;

No hay en el mundo más ser que ame

Con toda mi existencia.

¡Ay, ay, ay, ay, seré dichoso

Si me amas como te quiero

Cielito Lindo,

Cielito hermoso.

El maestro Quirino Mendoza en los últimos años de vida, acompañado de algunos de sus alumnos de música

Sus biógrafos establecen que el maestro Quirino Mendoza a sus 17 años de edad, un 10 de mayo de 1862, es cuando escribe la primera versión de Cielito Lindo, quedando diferente a la que conocemos de la versión original por los años que han pasado, pero refleja una de las primeras canciones de corte romántico que marca el inicio de su larga obra musical. Letra registrada en la Sociedad de Autores y Compositores de México en el expediente número 45701 a nombre de Quirino Mendoza y Cortes.

Su vida cesó un 10 de noviembre de 1957, a la edad de 97 años en su domicilio situado en la calle Sur número 17, Colonia del Parque, en la Ciudad de México, rodeado de su familia y de algunos admiradores y compositores, entre los que se encontraban Gonzalo Curiel, Manuel Esperón y Chucho Monge, entre otros.

Sobre la Avenida de San Luis Tlaxialtemanco, en Xochimilco, pobladores y sobre todo niños de la escuela primaria del lugar, hacen valla a los restos del maestro Quirino Mendoza y Cortés

Los habitantes del pueblo de Santiago Tulyehualco se sienten orgullosos de tener en un vetusto recinto el Museo Cielito Lindo, ubicado en la Plaza Cívica e inaugurado el 12 de mayo del 2023 por el alcalde de Xochimilco, José Carlos Acosta Ruiz, con la aportación vecinal de fotografías, documentos, partituras e instrumentos de aquellos años de vida del ínclito maestro Quirino Mendoza y Cortés.

Visitarlo es adentrarse a valorar la vida y la obra del maestro que permanece en nuestra historia de la música popular campesina. ♦

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* Presidente del Consejo de la Crónica de Milpa Alta y vicepresidente de Cronistas Cabildos de la Ciudad de México.

Bibliografía:

Espinosa Cordero, Sergio. Vida y Obra, Quirino Mendoza Cortes.

Departamento del Distrito Federal, Delegación Xochimilco,

Primera edición, México, 1977.

Zepeda Pallares, Jorge. Monografía del poblado de Santiago Tulyehualco. Delegación Xochimilco, México, 1979.

Folleto: Maestro Quirino Mendoza y Cortes, 1860-1957, publicado por el Grupo Cultural Ollin del pueblo de Santa María Aztahuacán, Iztapalapa, s/f.


[1] Folleto del Grupo Cultural Ollin, pueblo de Santa María Aztahuacan.

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